Pakistán
A medida que las relaciones con Washington se desplomaron en las consecuencias del asesinato de Osama bin Laden en mayo, los dirigentes de Pakistán volvieron la mirada a China, que es vista aquí como un perdurable y resistente amigo, una alternativa a los problemáticos y dominantes estadounidenses.
Con el paso de los años, Pekín ha enviado ayuda militar a Pakistán, suministrado ayuda crucial para lanzar el programa de armamento nuclear de Pakistán y cooperando estrechamente con los servicios de inteligencia. Se considera que las firmes relaciones entre chinos y pakistaníes son una protección en contra de India, rival de ambas naciones.
En meses recientes, oficiales pakistaníes han ido a Pekín en busca de inversión china en una base naval y armas, así como tratos comerciales que ascienden a varios millones de dólares.
Pero, en un examen más detenido, la habilidad de Pakistán para usar a China a fin de compensar la caída de sus relaciones con Estados Unidos pudiera ser más limitada de lo que parece, haciendo que surja la perspectiva de que Pakistán quede en la periferia del mundo una vez que los estadounidenses vayan reduciendo la guerra en Afganistán y reduzcan ampliamente su presencia en la región.
Es improbable que una China en ascenso con ambiciones mundiales suplante a Estados Unidos en Pakistán, con base en expertos chinos especializados en Pakistán, así como oficiales pakistaníes y estadounidenses.
Y si bien los coqueteos más recientes de Pakistán con Pekín han sido recibidos de manera cordial, oficiales pakistaníes han regresado de sus viajes con muchos menos en las manos de lo que pudieran haber esperado.
A medida que la economía pakistaní sigue en descenso y que la nación está sitiada por ataques terroristas, algunos pakistaníes se están preguntando si China terminará siendo tan útil después de todo.
‘’Como país, quizá no figuremos de manera prominente en el plan de China como creemos que lo hacemos’’, leía un editorial del domingo publicado en The News, destacado periódico en la lengua inglesa en Pakistán. ‘’Islamabad pudiera ser valioso para Perkín en términos estratégicos, y eso nos lleva a la cooperación militar y nuclear civil entre ambos países, pero, ¿acaso Pakistán también es importante para China en términos económicos y políticos?’’
Quizá no. Ambos países efectivamente comparten un interés estratégico en la contención de India, en tanto China al parecer hace muy poco por desalentar la costosa carrera armamentista nuclear y de armas convencionales de Pakistán con Nueva Delhi. Como tal, las fuerzas armadas de China siguen desempeñando una prominente participación de producción en el desarrollo de armas de Pakistán para el ejército, la fuerza aérea y la armada, dijo el General Talat Masood, ex secretario de la Producción de la Defensa.
Sin embargo, los intereses fundamentales de China yacen en otras partes: en su competencia con Estados Unidos y en el oriente de Asia, destacan expertos. China ha demostrado escaso interés en apuntalar a la agobiada economía pakistaní, pasando de largo oportunidades de manera consistente para hacerlo.
Los chinos han construido proyectos de infraestructura en Pakistán – notablemente un puerto comercial de aguas profundas en Guadar, en el Mar Árabe _, pero han dado marcha atrás en algunos conforme han enfrentado la amenaza del terrorismo, y donde trabajadores chinos han resultado muertos.
El mes pasado, una gran empresa minera de China dedicada a la extracción de carbón, el Grupo China Kingho, canceló un contrato de 19,000 millones de dólares en la provincia de Sindh, citando inquietudes en torno la seguridad, en particular la seguridad de los empleados.
Y como Estados Unidos, China, de igual forma, se preocupa por la incapacidad de Pakistán para reducir el terrorismo, aunque el enfoque de China está casi exclusivamente sobre los separatistas de la etnia uigur que operan desde Pakistán y buscan desestabilizar a la región vecina de Xinjiang, rica en términos de energía.
En agosto, autoridades locales en Xinjiang lanzaron una acusación en el sentido que el líder de un grupo de uigures separatistas, considerado responsable de ataques terroristas que dejaron más de 20 muertos en la ciudad de Kashgar, había sido entrenado en Pakistán.