España
La izquierda independentista vasca, que con su distanciamiento de la violencia llevó a ETA a abandonar las armas, celebró ayer su decisión, pero subrayó que ésta no implica el fin "del conflicto polÃtico" vasco ni de la lucha por la independencia en las urnas.
El anuncio el jueves por la organización armada independentista vasca del "cese definitivo de su actividad armada" marca "un antes y un después" en la historia del PaÃs Vasco, se congratuló la responsable del movimiento "abertzale" (patriótico) Maribi Ugarteburu.
Considerada organización terrorista por la Unión Europea y por Estados Unidos, ETA es responsable de la muerte de 829 personas en más de 40 años de atentados por la independencia del PaÃs Vasco.
"El cierre del ciclo armado de ETA (... ) sin embargo no supone el cierre del conflicto polÃtico", agregó Ugarteburu, que compareció ante los medios en San Sebastián (norte) junto al lÃder del movimiento, Rufino Etxeberria, y otros 24 miembros de la izquierda independentista vasca.
"La negación de la realidad nacional de Euskal Herria y su derecho a decidir constituyen la semilla histórica del conflicto polÃtico y, de no superarse dicha negación, no será posible abrir un marco de plena democracia en este paÃs", aseguró Ugarteburu leyendo en español una declaración que EtxeberrÃa habÃa leÃdo previamente en vasco.
Estas son las "causas principales de la existencia de dicho conflicto que a partir de hoy nadie podrá ocultar tras la coartada de la lucha armada", afirmaron.
Reivindicando su proyecto independentista para el PaÃs Vasco, la antigua Batasuna pidió que el histórico anuncio de ETA dé paso a "un escenario de soluciones definitivas".