Cuba
Cautela y esperanzas. Barack Obama, el primer presidente negro de Estados Unidos, centró las expectativas de América Latina que observará con detenimiento si el nuevo mandatario cumple sus promesas de campaña.
"Nadie se haga aquí ilusiones. Se trata del imperio norteamericano", afirmó el martes el presidente venezolano Hugo Chávez.
"Ojalá...Obama mire a América Latina con una nueva mirada, con un nuevo enfoque de respeto a las democracias y a los procesos de cambio que marchan y avanzan en nuestra tierra", expresó durante en un encuentro con simpatizantes.
"Adiós señor (George) Bush", dijo no sin ironía Chávez, uno de los rivales más encarnizados del ex mandatario.
Para el secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, los latinoamericanos esperan "una relación en la que nadie trate de imponer sus términos y se busquen acuerdos y consensos... más que un cambio de tema, es un cambio de estilo".
La presidenta chilena Michelle Bachellet le mandó a Obama sus buenos augurios. "Sabemos que la crisis económica y los efectos sociales que ella genera constituyen un reto gigantesco para el nuevo gobierno y dada la gravitación de Estados Unidos en el mundo... Desde aquí le enviamos nuestros mejores deseos", expresó.
El presidente español José Luis Rodríguez Zapatero dijo en un comunicado que la llegada de Obama "abre una oportunidad que no vamos a desaprovechar" e hizo votos por "un orden internacional más justo y para que el diálogo y la paz ganen espacio a los conflictos que hoy existen en el mundo".
Los presidentes Manuel Zelaya de Honduras y Tabaré Vázquez de Uruguay enviaron mensajes de felicitación al nuevo mandatario.
Mientras, el canciller boliviano David Choquehuanca aseguró que pese a todas las diferencias espera "construir una relación positiva" con Washington.
Millones de personas en toda la región vieron por televisión la toma de posesión.
"Que traiga paz y armonía en el mundo, igual más seguridad. Qué acabe con la guerra", afirmó en Caracas, Gregoria Díaz, de 88 años.
En México Ilse González de 22 años y empleada de un hotel pidió paciencia: "Sólo espero que sea mejor que Bush. Un poco más humano... ahorita no estamos para saber qué va a hacer porque está empezando".
Pero su compatriota, Adriana Rodríguez, 47 años manifestó su confianza. "Tengo mucha fe en este nuevo presidente", dijo.
En Cuba también hubo optimismo. "Le vemos buena perspectiva. Piensa inclusive quitar (alivianar) el embargo, hacer nuevas relaciones con nuestro presidente" Raúl Castro, dijo el músico Gerardo León.
Para el brasileño Alex Andrade, un desempleado de 24 años, la llegada de Obama puede ayudar a disminuir el racismo en Brasil: "Nunca pensé que vería a un hombre negro con tanto poder. Eso le está dando esperanza a toda la gente que vive aquí".
Tampoco faltaron los buenos auspicios religiosos. 12 chamanes procedentes de distintas regiones de Perú, Bolivia, México y Brasil realizaron el martes en la capital peruana un ritual andino de protección dedicado a Obama.
"Este ritual se llama Jatun Sonjo, que significa en Quechua 'Corazón Grande'... lo dedicamos del Perú para Obama, porque es la primera vez que ha sido elegido un presidente negro y su corazón es grande para el mundo entero", explicó el chamán Juan Osco.
El presidente de la conferencia de Obispos Católicos de Panamá, monseñor José Luis Lacunza, reunido con algunos colegas latinoamericanos en Puerto Rico, reclamó que el cambio de líder represente también una diferencia en el trato con la región. "Que América Latina no siga siendo el patio trasero de los Estados Unidos", exclamó.
En un rincón del continente pasó desapercibido el color de la piel del nuevo gobernante. "La gente aquí se ve representada en Obama, ¡imagínese un presidente afrodescendiente en el poder de la primera potencia!", exclamó desde Colombia el alcalde Elver Montaño del municipio de Puerto Tejada, donde la mayoría de la población es negra.
Algunos mandatarios de la región, como Luiz Inácio Lula da Silva de Brasil y Rafael Correa de Ecuador, reclamaron recientemente al estadounidense cambios en la política hacia América Latina y en particular el levantamiento del embargo a Cuba.
Aunque mantuvieron una posición de cautela algunos anuncios de Obama pudieran ser bien vistos por las autoridades cubanas: el cierre de la cárcel en la base naval de Guantánamo, eliminar las restricciones para los viajes de residentes en Estados Unidos a la isla y levantar las limitaciones para el envío de remesas.
El presidente Raúl Castro aprovechó recientemente una entrevista para enviar un mensaje a su colega del norte: la isla está interesada en mantener un diálogo bilateral "en un lugar neutral".
Para el ministro de Gobierno ecuatoriano, Fernando Bustamante, la sola presencia de un afroamericano en la Casa Blanca es "una transformación revolucionaria".
Desde Nicaragua, el canciller Samuel Santos deseó que Obama tuviera una política "mas justa y equitativa" hacia América Latina y Cuba.