


Hay que barajar de nuevo y repartir; si un punto de visita no es ni la peor ni la mejor cosecha, en el estadio Olímpico hay que arar a favor de la corriente y sacar petróleo hasta de donde no.
Golpeado psicológicamente por un gol de último minuto en Puerto España, la H no tiene mucho tiempo para remendar sus juicios falsos y la palabra de Ramón Núñez podría resumir el sentimiento interno de la Bicolor: “No es posible que sigamos cometiendo los mismos errores, teníamos el gane en el bolsillo y nos lo dejamos arrebatar...”; Carlos Pavón también salió con bronca: “Me queda una sensación de impotencia, teníamos el gane y lo dejamos ir, pero ahora hay que pensar solamente en la final que tenemos ante México”.
El técnico de Honduras, Reinaldo Rueda, dijo que “el equipo siempre buscó la victoria, pero falló en muchas ocasiones; fue un partido intenso y nos faltó matar en el contragolpe, pero los jugadores hondureños pusieron su garra, hicieron un lindo juego y el equipo mostró orden, aunque nos faltó redondear el triunfo... la inmadurez e imprecisión nos quitó la celebración”, añadió el DT colombiano.
La otra cara de la moneda
Mientras la H le daba permiso para soñar a los Guerreros de la Soca, en el Distrito Federal el estadio Azteca no entendía de medias tintas y explotaba un sentimiento reprimido hace varios meses. El Tri por fin se dedicó a jugar bonito y alegró a su público.
Néstor de la Torre, miembro de la Comisión de Selecciones, dijo que “Honduras es un buen punto para medirse, será interesante jugar contra ellos; haber derrotado a Costa Rica nos servirá para llegar fortalecidos a San Pedro Sula para sumar y pronto estar seguros de ir al Mundial”.
¿Habrá variantes?
Desde ayer a las 7:00 de la noche, Honduras se encerró en su laboratorio para conseguir cambiar el rumbo de las cosas, pero solamente la cabeza del Doctor Rueda sabrá si el equipo necesita volver al 4-4-2 o si continúa empecinado en el “hombre en punta”.
Quedan pocas horas para que el cerebro del cuerpo técnico colombiano descifre las coordinadas perfectas para detener a los Ratones, pero seguramente el vuelo nocturno desde Puerto España al aeropuerto sampedrano le habrá dejado algunas conclusiones. Por lo pronto, apenas se encapricha pensar en cambio de fichas o seguir pidiendo por la recuperación futbolística de los referentes del equipo, de los puntos clave: Noel Valladares en la meta, Bonieck García en la defensa, Amado Guevara y Wilson Palacios en la media y Carlo Costly en la delantera...
Equipo que gana...
El portal mediotiempo.com analizó el juego de los mexicanos del fin de semana: “Eriksson formó su clásico 4-4-2, con Osorio como lateral derecho, Leobardo López y Aarón Galindo como centrales y Fausto Pinto como lateral izquierdo; luego, dos contenciones de sabio manejo de pelota como Pável y Leandro, con Arce por derecha y Guardado por izquierda como medios ofensivos, para dejar al frente a una pareja ofensiva con mucha movilidad y buen manejo de la pelota fuera del área: Bravo y Vuoso.
La duda queda instalada ya que ha sido Eriksson el que se ha decidido a jugar con un 4-5-1 en la última ocasión que pisó suelo catracho (en noviembre de 2008, perdiendo 0-1); aquella vez, el Tri incluyó a Oswaldo Sánchez; Carlos Salcido, Rafael Márquez, Ricardo Osorio y Aaron Galindo; Gerardo Torrado, Pavel Pardo, Sinha Fernando Arce y Andrés Guardado; Matías Vuoso como hombre solitario en punta.