


No hay que dudar al asegurar que este ha sido el juego en el que el doctor ha sufrido más.
Los primeros minutos fueron demasiado crueles para el estratega.
Se tomaba el rostro. Luego lo arrugaba con sus manos. Minutos después tenía ganas de gritar y lo hacía.
En medio del calor, luego debajo de la lluvia y sobre todo arropado por los gritos de miles y miles de aficionados, los suyos fueron los más fuertes y los que le dieron fuerza a los muchachos aun y con una historia difícil en la cancha.
Luego de unos minutos de celebración silenciosa en el camerino, el doctor se presentó a la conferencia de prensa, como siempre, casi sin voz.
Estas fueron sus palabras: "Un partido difícil, Costa Rica impuso su calidad y su criterio; quizá y el juego transcurrió con las vicisitudes clásicas de este tipo de juegos, pero sobre todo sacaremos mucha retroalimentación de todo lo que se hizo en este juego".
Con un rostro de tremenda satisfacción, siguió: "Si lo analizamos, este juego nos dejó muchas enseñanzas; nosotros trabajamos mucho antes de este juego y planteamos este juego como lo que era, un juego muy difícil".
Minutos después dio un anuncio que quizá para los capitalinos no será nada agradable, pero que, en favor de los intereses del equipo catracho, quizá y se deba tomar en cuenta: "Hablaremos con la federación porque el grupo ha llegado a un acuerdo de querer permanecer jugando en San Pedro Sula por varios factores, así que espero que la afición de Tegucigalpa lo entienda, pero es el gusto del grupo de jugadores que se siente cómodo jugando y trabajando aquí", vaya noticia, pero habrá que apoyar.
Antes de finalizar aseguró: "hay que alabar la inversión que se ha hecho en esta selección, tanto monetaria como de esfuerzo de los muchachos que han trabajado con corazón y entrega, y el resultado se ve en la cancha".
El doctor se marchó con una cara de alegría y cansancio, pero ganas de seguir celebrando.