Honduras
En la discusión de un solo artículo se enfrascaron los diputados la noche del martes en que se reanudó la aprobación en su tercer debate de las polémicas reformas a la Ley de Minería.
Los congresistas no lograron consensuar el porcentaje que las mineras pagarán por concepto de regalías.
Lo que sucedió es que no había concentración de ideas en el plenario, en vista de que en la platea del Palacio Legislativo se encontraban varios grupos de choque que ejercían presión sobre sus intereses: ambientalistas que protegen el entorno de sus comunidades y la población que vive de la actividad minera en sus respectivos municipios y comunidades.
En la planta baja del Congreso, los grupos opuestos vertieron acusaciones temerarias contra el presidente del CN, Roberto Micheletti, acusando que ese poder del Estado iba a aprobar la ley “porque las mineras iban a aportar dinero para la campaña”.
Tales expresiones enfurecieron al presidente del Poder Legislativo, que suspendió el debate y suplicó a quienes andan propalando esa especie que presenten pruebas a los tribunales.
Los cambios en la ley
El dictamen de las reformas a la Ley de Minería fue entregado anoche a los diputados de todos los partidos con la petición de Micheletti de que analicen artículo por artículo, por tratarse de una ley sensitiva.
Las reformas establecen que ahora las mineras pagarán una regalía del 15 por ciento por sustancia metálicas y un 5 por ciento por las no metálicas.
Uno de los puntos importantes es el cambio de la Dirección de Fomento a la Minería por el Instituto Hondureño de Geología y Minas (Ingeomin), que estará encabezado por un consejo directivo que será el órgano superior de la Autoridad Minera, un director ejecutivo y un subdirector.
Defomin era la entidad encargada de extender los permisos y no tenía ningún otro organismo a quién consultar, pero ahora se creó la obligación de realizar cabildos abiertos y plebiscitos con las comunidades, para determinar si estas quieren la instalación de una minera en sus predios, es decir que la nueva entidad -Ingeomin- no podrá extender permisos si antes los habitantes de los pueblos donde se realizará la explotación no dan el visto bueno.Igualmente hay cambios en el tiempo de duración de los permisos.
Antes estas eran concesiones, pero ahora son licencias de explotación que, en el caso de materiales metálicos, tendrán una duración máxima de 15 años, que es la misma cantidad establecida en la antigua ley, con la diferencia de que antes se podía prorrogar por el mismo período de tiempo en forma automática, pero ahora se ampliará solo por cinco años, siempre que la empresa demuestre que la ampliación es necesaria.
Las licencias por explotación de minerales no metálicos, es decir para extraer grava, arena o piedras, se extendían por 10 años, ahora solo durarán 5 años con un tiempo de prórroga igual al tiempo original, y en caso de que la concesión no tenga actividad y pare su producción por un período de dos años, se cancelará el permiso.Tampoco existían antes causales de cierre de la concesión, ya que esta se entregaba y prácticamente no había forma de revocarla, la minera era dueña absoluta de ese espacio de terreno.
En la nueva ley se crearon 18 causales para la cancelación de la licencia, entre ellas cuando se ponga en riesgo o peligro inminente la vida o la salud de una o más personas.Otro inciso señala que también será motivo de cancelación cuando se estén contraviniendo las leyes reguladoras del medio ambiente y de los recursos naturales, entre otras.