Honduras
El despertar del 2009 llegó de la mano de la cigüeña.
En la capital se registraron cinco partos entre las 12:00 de la noche y 1:00 de la mañana.
Las salas de maternidad de los diferentes centros asistenciales desde la llegada de la medianoche esperaban con ansias la llegada del primer recién nacido del año.
El personal médico, enfermeras y las parturientas se mostraban en alerta, los dolores de parto de algunas mujeres anunciaban que pronto llegaría el nacimiento del primer bebé.
El momento especial se lo ganó Maritza Mairena Barrientos, una joven de 17 años, quién al cabo de las 12:40 entregaba en las manos del doctor Víctor Quintanilla el fruto de su vientre.
El proceso de dar a luz llevó a Maritza a internarse en la sala de Labor y Parto del hospital San Felipe cuatro horas antes del nacimiento del su hijo.
La señora viajó desde la Villa de San Francisco junto a su esposo, Alexis Borjas, quién aseguró que para ese momento no imaginaban que al cabo de unas horas cargarían al niño de 50 centímetros y un peso de 6 libras.
Y es que según el relato de ambos padres, el nacimiento de su primer retoño estaba programado para el 22 de enero, situación por la cual aún no habían decidido el nombre para el recién nacido.
“Me siento feliz porque ambos están bien y en especial porque nació en un día importante”, dijo Borjas.
El parto fue natural y sin ninguna complicación.
Al momento en que nació el primogénito de Maritza, ocho mujeres más estaban en proceso de dar a luz, en el centro asistencial aunque con varios minutos de retraso y 31 infantes habían sido recibidos a lo largo del día.
Nacimiento hospital Escuela
El segundo bebé en nacer fue Jesús Enmanuel Montalvan, hijo de Keira Josabeth Gallo, de 18 años.
El niño nació en el hospital Materno Infantil, luego de más de 17 horas de permanecer hospitalizada ya que los dolores le comenzaron en las primeras horas del 31 de diciembre.
Según Gerson Andino, médico que ayudó a Keira en el nacimiento de su vástago, no se presentó ninguna complicación y el bebé llegó con buen estado de salud.
La emoción de la joven era evidente pues también era su primer hijo.
El padre del recién nacido, Salomón Montalbán, de 20 años, se mostró sorprendido pues explicó que ellos esperaban la llegada de una niña, pero que estaba muy contento luego de saber que recibió como regalo a un varón.
De forma simultánea pero en diferentes centros asistenciales nacieron tres niños más, entre ellos dos niñas, una en el Materno Infantil y la otra en el Instituto Hondureño de Seguridad Social.