Honduras
Los temidos “sobres blancos” vuelven a sembrar el terror en la Cancillería de la república.
No hace ni un año desde que el canciller Edmundo Orellana, cesanteó a cientos de activistas políticos que estaban contratados en esa secretaría y de nuevo la cancelación de personal hace temblar a decenas de funcionarios.
EL HERALDO conoció que al menos una decena de trabajadores han sido cesanteados en el inicio de año. Al parecer todos ellos bajo el sistema de contrato temporal.
Durante el inicio del año anterior, cuando Orellana sustituyó a Milton Jiménez Puerto en la titularidad de esa entidad, se redujo casi a la mitad el número de personal que Jiménez Puerto tenía contratado.
Según cálculos extraoficiales, la Cancillería llegó a tener alrededor de 800 empleados.
EL HERALDO intentó obtener una reacción de la subgerente de Recursos Humanos de esa entidad, Florángel Laínez, pero se encuentra de vacaciones.
En segunda instancia se insistió con el administrador Miguel Andino, pero tampoco fue posible, según la excusa que ofreció la Dirección de Comunicación de la Cancillería.
Actualmente esta entidad cuenta en su nómina con unos 500 empleados, de los que un alto porcentaje están con contrato temporal quienes son los más temerosos de ser despedidos.