Honduras
Tengo el agrado de dirigirme a ti en ocasión de hacer referencia a la nota periodística de fecha 26 de enero de 2009, titulada: “Edificio con cuatro paredes alquiló ENEE”.
Al respecto, y en uso al derecho que me otorga la ley, en el sentido de poder responder a una noticia que a todas luces daña mi imagen y honorabilidad, así como la de mi familia, hago de tu conocimiento lo siguiente y solicitando que la misma sea publicada en la misma página en que se publicó la noticia.
La forma en que la noticia está redactada lleva un sesgo el cual perjudica mi persona, al implicar que mi familia ha llevado este negocio de forma onerosa y en la cual pareciera existir algún contubernio con el gobierno, el cual finalizaría la obra de la construcción.
En primer lugar, debo aclarar que fueron las autoridades de la ENEE que buscaron los servicios de este inmueble y han estado negociando desde septiembre de 2008.
Ni mis hijos, ni yo, hemos buscado ayuda política para alquilar los edificios. Lo juro ante Dios.
En segundo lugar, los edificios se construyeron para ser alquilados por cualquier persona, yo más bien me opuse a que ese inmueble fuera alquilado a una institución tan polémica y tan poco querida por los hondureños como es la ENEE.
En tercer lugar, si EL HERALDO ha investigado a fondo y lo que ellos denuncian son las pésimas condiciones de trabajo existente, no se le puede adjudicar a los edificios las malas condiciones, ya que los edificios están nuevecitos.
Los teléfonos se están instalando y el edificio cuenta con todas las exigencias modernas para instalar líneas con fibra óptica para el uso de Internet y conexiones adicionales.
En cuarto lugar, en relación a los aires acondicionados, deseo aclarar que el edificio tiene todas las conexiones para instalar de 5 a 6 aparatos de aire acondicionado por piso.
Si los edificios tuvieran aire acondicionado centralizado, el gasto de energía eléctrica sería mucho más alto y el precio del alquiler sería el doble, por eso se decidió que cada oficina pusiera su propio aparato en las conexiones ya existentes dentro de las estructuras.
En quinto lugar, en lo relativo al estacionamiento del edificio, existen casi 200 espacios para automóviles.
Igualmente, cada piso cuenta con 4 sanitarios para hombres y 4 para mujeres y pueden ser construidos más unidades sanitarias con facilidad.
Los edificios tienen 4 ascensores, dos en cada edificio. Además, las gradas fueron construidas de manera que no fueran altas para que las personas no se cansen al subir.
Después de aclararle a la gente pensante de Honduras sobre los dos edificios de mis hijos y sus socios extranjeros, deseo reiterar a quien pueda interesarle saber que mi casa de Valle de Ángeles (la cual es un sucio en los ojos para algunas personas), fui yo la que le pidió el favor al Presidente Zelaya de que la usara y él pagara el jardinero, la luz, el agua, el teléfono y el cable.
Un arreglo entre amigos que no le tiene que interesar a nadie más.
Soy y he sido liberal de familia, trabajé en las campañas del Presidente Zelaya y por ello, además de mi experiencia, he merecido el nombramiento de Embajadora en Tokio, Japón.
El salario que devengo está asignado al presupuesto de Cancillería desde hace más de 20 años, (ningún favor hacia mi persona).
Hace 5 meses he venido pagando de mi salario sustanciales cantidades de dinero para sostener la Embajada ante la devaluación del dólar con el yen.
Por eso regreso a Honduras, porque no puedo sostenerme con una moneda tan fuerte, como está el yen japonés ahora y sin perspectiva de cambio.
También informo que he trabajado duro durante 50 años, he educado a mis 4 hijos en Universidades Americanas con el fruto de mi trabajo.
Nunca he administrado dinero del gobierno de Honduras, ni he tenido jamás contratos de carreteras, ni de suplir siquiera hospitales, etc.
Mi relación con el Gobierno ha sido con un salario como Embajadora y el único dinero administrado han sido los gastos de funcionamiento que cada mes se presentan, con sus respectivos recibos, en Cancillería y con copia para el Tribunal Superior de Cuentas (TSC).
Quisiera yo también preguntar al periodista que redactó la noticia en mención ¿por qué tanta amargura?, ¿por qué no tiene mérito el que triunfa con honestidad en nuestro país?
El joven escribió con la saña y el negativismo característico de algunos reporteros hondureños quienes se enorgullecen de ser pobres en dinero y no se dan cuenta que también son pobres de alma, defecto peligroso porque no se puede recoger el agua derramada, el desprestigio queda en el alma de las personas que leen el artículo.
Para algunos miembros de la prensa, todo hondureño que vive más o menos bien es ladrón y peor aún, todos los que trabajamos con el gobierno tenemos que ser ladrones por fuerza.
Amigos compatriotas, no se sientan orgullosos de ser pobres. Decía un hijo mío que ya murió: “Este mundo es de Dios y solo lo cruzan los valientes”.
Enseñemos desde ya a nuestros hijos a sentir alegría por el triunfo de nuestros vecinos, amigos o de los amigos de los amigos para no seguir propagando ese sentimiento de envidia e inculquemos en todo niño la idea que el que trabaja duro y honestamente, triunfa en esta vida.
Bueno, amigo Jorge, recibe el aprecio y respeto de siempre hacia tí, hacia tu madre y tu familia, haciendo propicia la oportunidad de saludarte
Atentamente.
Nadina Lefebvre
Embajadora