Honduras
La Alternativa Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (Alba) decidió hoy crear una Comisión Permanente para dar seguimiento a los proyectos integracionistas entre los países miembros.
La información trascendió en la Agencia Bolivariana de Noticias (ABN), que cita al vicecanciller venezolano para América Latina Francisco Arias Cárdenas.
“Esta comisión será el órgano ejecutor de la comisión política y rendirá informaciones sobre los proyectos que estén en desarrollo”, aseveró.
El nuevo organismo surgió este viernes durante la VIII reunión de la Comisión Política de la agrupación.
La Comisión Permanente será presidida durante los primeros dos años por Venezuela y luego de forma rotativa por los otros países miembros.
“Con el establecimiento de la Comisión Permanente, el Alba pasa a tener corporeidad, personalidad y una estructura física que le permite a cualquier Estado parte crear un espacio de discusión de propuestas y proyectos y un banco común para potenciar proyectos de crecimiento para el desarrollo de nuestras propias naciones”, dijo Arias Cárdenas.
Una de las funciones de la nueva comisión será la de analizar los préstamos del Banco del Alba para la puesta en marcha de los proyectos conjuntos.
Entre ellos está la constitución de una empresa para aprovechar la producción de soya de Bolivia (1.2 millones de hectáreas) que es vendida a transnacionales privadas porque ese país carece de facilidades para su procesamiento.
Nuestra idea, agregó, es establecer una empresa para impulsar la producción naciente en Venezuela y Nicaragua, y facilitar el mercadeo, lo cual servirá para vender el producto a un precio más solidario.
Arias Cárdenas explicó que ante la crisis mundial la asociación constituida por Bolivia, Cuba, Dominica, Honduras, Nicaragua y Venezuela cobra mayor importancia porque brinda fortalezas a las economías de cada país miembro.
Consultado sobre la propuesta de una moneda común, expresó que se está consolidando, junto a una cámara de compensación y un fondo para levantar las economías con nuevas alternativas distintas al Fondo Monetario Internacional y al Banco Mundial.
Sin embargo admitió que no es fácil pasar de una economía dolarizada a una moneda.