Honduras
Más de 700 enfermos permanecen internos en el hospital Mario Rivas bajo el cuidado de decenas de militares, quienes a raíz de la huelga han dejado a un lado sus obligaciones por las de reemplazar al personal médico y de enfermería del centro asistencial.
Varios pacientes agradecieron la labor de los militares y cuestionaron al personal sanitario.
“Si no fuera por los militares quién sabe cómo nos iría aquí... los (empleados) deberían de regresar y tener conciencia que la salud del pueblo hondureño es primero, no solo está en riesgo nuestra vida sino que también varias cirugías de urgencia están siendo atrasadas, tal es mi caso, que adolezco de dos hernias en mi columna”, dijo Filiberto Castejón.
En este centro la farmacia es atendida por los estudiantes de medicina de la universidad Católica y de la UNAH-VS.
Mientras en el Rivas los pacientes esperan el regreso del personal sanitario, las autoridades gubernamentales seguían negociando ayer con los representantes del Sindicato de Trabajadores de la Medicina y Similares (Sitramedhys) para lograr que estos se reintegren a sus labores de servicio.
Los empleados administrativos, técnicos y enfermeros de los hospitales públicos y centros de salud paralizaron labores reclamando al gobierno un aumento salarial de 2,000 lempiras, pero el Ejecutivo solo les ofrece 1,214 lempiras.
Son cerca de 10 mil trabajadores de la Secretaría de Salud los que dejaron sus puestos de trabajo en 28 hospitales y 982 centros de salud a nivel nacional.
Los sindicalistas han aseguran que si el gobierno no les da respuestas concretas para hoy, radicalizarán las medidas de presión.
En ese sentido, los dirigentes han pedido a sus bases mantenerse alertas y concentrarse en la capital de la República para ejercer mayor presión.
Si las respuestas no llegan, entonces el Sitramedhys con el apoyo de otras organizaciones populares estarían iniciando movilizaciones masivas a partir de mañana.