Discurso completo

">
ElHeraldo.hn »  País
3 de 17 en País  «ANTERIOR   SIGUIENTE » 

“Presidente... no nos abandone”

Hablar de izquierda o derecha es un debate obsoleto, que divide en lugar de unir. “Yo solamente me acomodo con el trabajo popular de la cohesión social de todos los días”, afirma
16.03.09 - Actualizado: 16.03.09 10:06pm - Redacción: diario@elheraldo.hn

   Imprimir  Enviar

Tegucigalpa,

Honduras

El presidente de Colombia, Álvaro Uribe, brindó ayer una cátedra política que caló profundo entre quienes pretenden llevar a Honduras por el camino de la polarización y el “obsoleto debate” entre izquierdistas y derechistas.

No pocas personalidades advirtieron que Uribe sí tiene una línea clara de pensamiento, posee argumentos sólidos y suficiente estatura moral para hablar de combate a la pobreza y fortalecimiento democrático.

La pieza oratoria la ofreció durante la ceremonia en que se le otorgó la orden de Morazán.

Es por eso que en sus primeras palabras destacó que tanto Morazán como Bolívar tuvieron la espada al servicio de la virtud.

“Y para ambos la virtud era la independencia y la libertad. Tenían un alto sentido de autoridad. Cuando se lee a Morazán, se parece estar leyendo a Bolívar”.

Uribe destacó que ambos héroes no concebían una Centroamérica o una gran Colombia disgregada.

“El sueño era que nuestras naciones unidas estarían a la altura o podrían se superiores a las grandes alianzas entre naciones”.

Ambos tenían una profunda creencia en la importancia de la educación. Mientras Bolívar creía que su lucha sería estéril si no se forjaba un gran proyecto educativo, Morazán decía y escribía que “la educación es el alma de los pueblos y abono de los ejércitos de la libertad”.

Tras exaltar la memoria de los héroes, Uribe destacó que los vínculos no solo son históricos sino también contemporáneos, ya que cuando recorre las regiones agrícolas de Colombia “allí se menciona con gran admiración a Honduras, a la Escuela Agrícola Panamericana, a San Pedro Sula”.

Del presidente Zelaya, Uribe cree que es un “constructor de unidad, no una gasolina de polarización”.

“Él entiende la necesidad de que nuestros países creen convergencias, alianzas, integraciones. Que no asuman actitudes disociadoras”, continuó.

Inmediatamente después de agradecer por hacerse acreedor de las llaves de la ciudad de San Pedro Sula, comenzó el magistral discurso que sin duda ha servido para aclarar los conflictos ideológicos que enfrentan muchos políticos.

5 parámetros democráticos

“Pienso que el continente tiene que avanzar más por el camino de la unidad, que por el camino de la polarización. Algunos lo polarizan, hablando de izquierda, de derecha. Un debate que empieza a ser obsoleto, que radicaliza posiciones, que no integra”, advirtió.

A su juicio, ese debate entre izquierda y derecha tuvo su momento histórico cuando se requería consolidar las democracias europeas que sucedieron los fenómenos fascistas o cuando se requería consolidar las democracias latinoamericanas que sucedieron las dictaduras.

“Diría que cuando estamos comprometidos con la regla democrática, el debate de izquierda y derecha empieza a ser un debate obsoleto”.

Por tanto, afirmó Uribe, en lugar de sostener estos debates estériles, los gobernantes y ciudadanos deberían estar inmiscuidos en considerar todos los días cómo avanzan nuestras democracias.

Desde ese punto, ilustró que hay cinco parámetros para consolidar una democracia moderna: la seguridad, las libertades, la cohesión social, la institucionalidad independiente y equilibradora de Estado transparencia.

En el primer aspecto explicó que todo aquel que sea alternativa de poder, piénsese desde la izquierda o desde la derecha, necesita seguridad.

“La seguridad, algunos dicen que es un valor de la derecha, pero ignoran que fue una necesidad de la izquierda”.

“La seguridad la necesitamos todos. Es un valor democrático, una fuente de recursos. La inseguridad termina por destruir todas las opciones ideológicas”, advirtió.

Respecto a las libertad, lamentó que algunos fundamentalistas se quedaron en las ideas del marxismo, dando a las libertades la acepción de categoría de superestructura, que se utilizaba simplemente para que los predominios burgueses pudieran reproducir las formas de explotación.

“Sin libertad no se puede avanzar en los cambios. La libertad es un valor de todos”, enfatizó.

Uribe explicó que una democracia que no avance en cohesión social es una democracia en riesgo.

Es una democracia en el borde de un precipicio. La cohesión social es la fuente alimentaria de la perdurabilidad democrática.

Se proclamó partidiario de instituciones independientes pero que cooperen armónicamente en procura de los fines superiores del Estado, convirtiéndose así en la garantía del equilibrio del poder.

“El equilibrio del poder es la garantía de los derechos individuales del ciudadano y de los fundamentales derechos del conglomerado social”, afirmó.

Respecto a la transparencia, advirtió que “sin ella no hay confianza en una institucionalidad democrática. Y sin confianza esa institucionalidad perece”.

“La transparencia es la herramienta de construcción de confianza entre un individuo y el otro, que se convierte en ese factor cultural que va consolidando la nación.

Explicados los cinco requerimientos, aseguró que “es más importante para el continente pensar en el tema del perfeccionamiento democrático, que simplemente en las posiciones polarizantes de estigmatizaciones”.

“No puede ser que a aquel que hable de lo social le digan que es un peligroso comunista, o que a aquel que reivindique la seguridad le digan que es un peligroso fascista. Se requiere reivindicar todos los valores de la sociedad”, afirmó.

Confianza

El gobernante colombiano no solo dio cátedra de ideas y ciencias políticas, sino que también ofreció y resumió en una palabra la fórmula para lograr un gobierno y un país exitoso: “confianza”.

“Cuando era yo candidato a la Presidencia preguntaba a los jóvenes universitarios si en algún momento habían pensado abandonar a Colombia, y me golpeaba mucho la respuesta: la inmensa mayoría levantaba la mano y decía: ‘Sí, y sin tiquete de regreso’”, dijo.

“Eso nos inspiró definir la palabra ‘confianza’ como la palabra líder de nuestra acción política y de gobierno: construir confianza en Colombia.

Confianza en la comunidad internacional, en Colombia. Confianza en los nacionales colombianos para vivir, estudiar, trabajar, avanzar en Colombia”.

Esta confianza se basa en tres acciones fundamentales de gobierno: la seguridad con valores, la confianza inversionista con responsabilidad social y la cohesión social con libertades.

“La seguridad y la confianza inversionista crean un marco de prosperidad, sin el cual es imposible avanzar en lo social. Cuando se carece de una dinámica de prosperidad, lo social se reduce a repartir pobreza, a agitar pasiones electorales y a producir la consecuencia de frustraciones en las acciones de gobierno”, explicó.

Seguridad Democrática

“¿Por qué seguridad democrática?”, se preguntó Uribe y al mismo tiempo se respondió: “Porque el continente sufrió la doctrina de la seguridad nacional.

Porque se asociaba la seguridad con los regímenes facistas, con las dictaduras, con la supresión del pluralismo, con la anulación de las libertades, con la censura de prensa, con la suplantación de la justicia por el ejecutivo.

Como prueba del éxito, destacó que en Colombia se ha avanzado mucho en seguridad con valores democráticos y “aquellos que duramente me critican todos los días, muchos de ellos vivían en el extranjero, hoy viven en Colombia, protegidos por las garantías de nuestra seguridad democrática”.

Destacó que al año Colombia registraba 30 mil asesinatos. La meta es que este año los homicidios se reduzcan a 14,500, lo cual “todavía es mucho”.

Colombia tenía 3,500 secuestros y el año pasado la cifra se redujo a 197, aunque “quisiéramos tener cero”.

En Colombia se llegó a asesinar hasta 15 periodistas por año, “quiero decirlo desde Honduras al mundo entero: en los últimos dos años no ha habido un solo asesinato de un periodista en Colombia”.

“La situación ha mejorado. Pero nosotros no estamos contentos. La vida humana no se puede tasar en frías estadísticas”.

Tras afirmar que en Colombia ya no son los grupos paramilitares los que luchan contra las guerrillas, porque el control de los grupos violentos lo tiene monopolizado el Estado, exclamó: “qué paradojas, presidente Zelaya y señora canciller: si esto hubiera pasado hace 20 años, a mí no me dirían lo que me dicen algunos, que soy una expresión de la derecha.

A mí me dirían: qué gran líder de izquierda, cómo ha reivindicado el monopolio del Estado para combatir a los criminales”.

“Por eso es que yo no me acomodo con la izquierda y con la derecha. Yo solamente me acomodo con el trabajo popular de la cohesión social de todos los días”, dijo. Cabe destacar que Zelaya recientemente, casi de la noche a la mañana, se declaró izquierdista.

Y las críticas continuaron: “Mientras algunos intelectuales que posan de izquierda están cómodamente escribiendo contra mí los fines de semana, y diciéndome que soy un líder de la derecha, yo estoy con mis compañeros de gobierno trabajando sentidamente con los sectores más vulnerables de Colombia, pero no una vez por la foto, todos los días por razones del corazón”.

“Pero necesitamos su confianza, presidente Zelaya, su compañía, la del pueblo hondureño, para seguir en esta batalla. No nos abandone, que nosotros no los vamos a defraudar”, indicó a renglón seguido.

Más noticias

ElHeraldo.hn »  País
3 de 17 en País  «ANTERIOR   SIGUIENTE » 

opciones de texto  « AGRANDAR  ACHICAR » 



El presidente Uribe describió casi a la perfección los enredos ideológicos que hay en la mente de muchos políticos.
El presidente Uribe describió casi a la perfección los enredos ideológicos que hay en la mente de muchos políticos.

NOTICIAS RELACIONADAS

» 
» 
» 
» 
» 
» 
» 
» 
» 
» 

TODOS LOS TITULOS DE ESTA SECCION

» 
» 
» 
» 
» 
» 
» 
» 
» 
» 
» 
» 
» 
» 
» 
» 
» 

   PUBLYNSA S.A. Todos los Derechos Reservados © 2012