Honduras
Mientras los casos de posible influenza A H1N1 siguen sin confirmarse, el temor en la población aumenta y la prueba de la desesperación está en los hospitales públicos.
Tanto en Tegucigalpa como en San Pedro Sula y en ciudades como Danlí y Tela los casos siguen llegando a los hospitales, aumentando así el clima de incertidumbre.
En El Tórax ayer se registraron nuevos casos sospechosos. Todos fueron enviados a casa, quedando así a la espera de los resultados.
En el Mario Catarino Rivas, decenas de padres de familia llegan con sus hijos por temor a que estén contagiados con la gripe H1N1.
Solo entre el lunes y viernes se proporcionaron consultas y medicamentos a más de 750 niños y unos 150 adultos.
Estos fueron recibidos en las carpas que permanecen instaladas como filtros en la entrada del Mario Rivas, donde hay médicos y enfermeras durante las 24 horas.
Luisa María Pineda, epidemióloga del centro asistencial, informó que de la cantidad de niños atendidos solo uno ha resultado con sospecha del virus y permanece en el área de aislamiento con tratamiento y atención médica.
“El niño de dos años está estable y ha evolucionado. La mayoría de los casos que hemos recibido se deben más al temor y preocupación de los padres”, señaló la especialista.
Juan Carlos Zúniga, director del Mario Rivas, indicó que durante esta semana han gastado el triple de fármacos.
En Tornabé, un probable caso provocó histeria colectiva.
Un paciente que fue llevado al hospital de Tela fue posteriormente dado de alta, sin embargo, los vecinos lamentan que este paciente no haya seguido las medidas preventivas como mantenerse aislado.
El temor es mayor porque el paciente, de 24 años, fue deportado de México.