Honduras
Los temores de la población no eran infundados ni mucho menos eran falsa percepción.
La Policía está infiltrada por el crimen organizado, no hay depuración efectiva y los secuestros siguen a la orden del día, para colmo, liderados por policías activos.
EL HERALDO consultó sobre esta problemática al ex ministro de Seguridad, Óscar Álvarez.
¿Qué opina de la participación de policías activos en banda de secuestradores?
Es un hecho funesto para la institución y para el estado de derecho ya que una institución que debería de tener más prioridad en el país es la Policía Nacional, razón por la cual me parece a mí que es un gran golpe para la imagen de la Policía Nacional.
¿Cuenta la Policía con filtros para eliminar a policías que participan en hechos delictivo?
Las autoridades actuales deberían de hacer una revisión total de lo que son los esquemas, primero, el reclutamiento policial debiera tener filtros.
Se tiene que ver si la persona no tiene antecedentes penales, si nunca ha tenido comportamiento psicológico violento... tiene que ser una persona con vocación de servicio.
Además hacerle lo que es el antidoping cuando van a ingresar a la academia y a las jefaturas de la Policía.
¿Deben los policías mismos ser investigados mientras están activos?
Una vez que se gradúa como oficial o como policía de inmediato la Unidad de Asuntos Internos y la Unidad de Servicios Internos, de inteligencia y contra inteligencia de la Policía, (debe) empezar a dar seguimiento a los policías para ver si estos están cumpliendo con su deber.
¿Cómo saber si un policía hace bien su trabajo mientras anda en la calle?
Hay que marcar los niveles de eficiencia, o sea, que a un policía se le pone metas y si este policía no cumple con esas metas, o es que está holgazaneando o es que está haciendo otras cosas fuera del trabajo asignado.
Si un jefe de una unidad policial no supervisa a sus agentes... estos policías que no los están revisando y que están “trabajando” entonces andan secuestrando personas.
¿El bajo salario de los policías puede ser usado como excusa para alinearse a las filas del crimen organizado?
Tiene que haber una vocación de servicio y unos niveles morales bastante arraigados... estoy de acuerdo de que los salarios de los policías no son los adecuados y que deberían de buscarse más beneficios en los aspectos de vivienda, becas, entre otras cosas.
¿Una vez descubierto que hay policías secuestradores, qué acciones deben tomarse de inmediato?
Esta es una señal muy importante, es una señal que le da al ministro y a las autoridades que tienen que poner más atención, que tienen que ser más interactivos, no escatimar esfuerzos en las unidades de asuntos internos, de inteligencia y contra inteligencia para buscar la depuración, hay que buscar instrumentos como el antidoping, ver qué policías están viviendo una vida que no va de acuerdo con su capacidad adquisitiva.
¿Se realizaron depuraciones cuando usted era ministro de Seguridad?
Cuando nosotros estuvimos tratamos de potenciar lo más posible la unidad de asuntos internos, también de la falta de presupuesto, con esto nosotros separamos más de 1,300 policías por incongruencias administrativas (enriquecimiento) y acusamos criminalmente a 200 policías, incluyendo 40 oficiales acusados criminalmente ante la Fiscalía General.
¿Y usted, ve significativa esa cantidad de oficiales separados?
En aquel momento creo que eran 400 oficiales, así que estamos hablando de un diez por ciento de la fuerza, con esto no quiero decir que todos eran culpables pero sí se acusó a personas porque era importante mandar un mensaje a lo interno de la Policía y a lo externo de la Policía, de que no se iba a tolerar bajo ningún punto la corrupción dentro de la Policía Nacional.
Los “polisecuestradores”
La forma más sencilla de ejecutar un secuestro es con la participación de agentes autorizados y uniformados.
La semana pasada se comprobó que los temores de la población no eran infundados.
Los denominados “poli-secuestradores” son los que interceptan a las víctimas.
Los detienen haciendo uso de la autoridad que les da el uniforme, la placa, la pistola, el radiocomunicados y la moto.
Segundos después llegan los vehículos con miembros del crimen organizado y se llevan a la víctima.
Así de sencillo se secuestra en Honduras.
A los secuestradores no solo se les facilita la intercepción de víctimas, sino también el escape y las rutas más seguras, ya que los mismos “polisecuestradores” los conducen por vías donde no hay retenes.