Honduras
El Tribunal Superior de Cuentas (TSC) responsabilizó a supervisores por no verificar las irregularidades en la construcción de la sede judicial de San Pedro Sula.
El terremoto del jueves pasado dejó evidenciada la fragilidad arquitectónica del edificio.
Según expertos, los severos daños que presenta el edificio no debieron presentarse en una edificación levantada hace apenas ocho años, a un monto de casi 200 millones.
Producto de una investigación efectuada por el TSC se aplicaron pliegos de responsabilidad civil a dos supervisores de la obra.
El informe 01-2003 de la auditoría confirma irregularidades, entre ellas que no se encontraron los documentos que permitieran efectuar un estudio profundo de los precios, ya que la empresa encargada de la obra, Nacional de Ingenieros, no lo proporcionó al departamento de Obras Físicas de la Corte Suprema.
El TSC estimó que hubo obra pagada no ejecutada en el tiempo establecido. El TSC dedujo responsabilidades civiles por el orden de 3 millones 381,832 lempiras en contra de José Alfredo Meza, supervisor general de Obras y de forma solidaria contra Wilfredo Márquez, coordinador supervisor de la obra.
Finalmente este reparo quedó en 191,142 lempiras ya que los cuestionados impugnaron la resolución del ente contralor y presentaron elementos probatorios para desvanecer parcialmente la cuantía reparada.
La suma fue pagada a la Tesorería General por lo que ambos supervisores fueron exoneradas de responsabilidad.
El director del TSC, Moisés Lopez, informó que en su momento el ente contralor presentó el informe con recomendaciones a las anteriores magistrados de la Corte para que se adoptaran medidas correctivas en la sede judicial.