Honduras
En su homilía dominical, el Cardenal Oscar Andrés Rodríguez, llamó al pueblo de Honduras a redoblar las oraciones y la fe en Dios en estos momentos en que el país vive en un clima de confrontación, especialmente cuando las autoridades gubernamentales insisten en sus propósitos contarios a la Ley.
El Líder religioso llamó a la sociedad y a quienes dirigen al país, a no centrase una simple encuesta, sino ir más allá, y ver los problemas que realmente afectan al país.
Criticó la avaricia de muchos que se dejan comprar, con el propósito de insultar, denigrar y atacar a quienes no piensan como ellos.
Para estos sentenció que al paso de tiempo, serán despreciados por la sociedad.
“No nos engañemos, no podemos decir que este es un país cristiano si seguimos por el camino que llevamos, de odio y confrontación”.
“En esta circunstancia especial de nuestra Honduras, en esta semana que iniciaremos debemos, redoblar nuestra oración y nuestra fe para que nuestro país camine en la legalidad. No nos podemos quedar centrados simplemente en una encuesta, debemos mirar más allá, debemos pasar a la otra orilla. Honduras no puede quedar cautiva del pensamiento único, la libertad es precisamente respeto al distinto pensamiento”.
“Hay muchos de ellos que juzgan, insultan a los demás porque les han dado dinero, ¿De qué les va a servir?, ojalá que entiendan que se están envileciendo. Nadie puede comprar las conciencias, nadie puede comprar el honor. Aquellos que denigran, insultan y atacan a los demás porque les pagaron, después quedarán despreciados por todas las personas decentes y sensatas”.
“Sigan acumulando dinero para su perdición porque no se llevaran un centavo a la eternidad y tendrán que darle cuanta a Dios”.
Antes de finalizar el su sermón dominical, el Cardenal Rodríguez citó el Evangelio de San Mateo, con el fin de hacer una exhortación para que meditemos en nuestro actuar diario, pues “hasta de una palabra ociosa hay que darle cuentas a Dios Todopoderoso”.
Conferencia Episcopal de Honduras
El pasado viernes, los obispos católicos hicieron un llamado a la reflexión y a un gran diálogo nacional ante la crispación política que vive el país.
Responsabilizaron del clima de agitación social, que amenaza a la democracia, a los tres poderes del Estado y sus instituciones manchadas por la corrupción y el abuso de autoridad, a los partidos políticos y a los denominados grupos de poder.
Cuestionó los procesos de consulta ciudadana que están siendo impulsados desde el Poder Ejecutivo “al margen de la Ley”.