Honduras
El magisterio ha regresado a las aulas de clases, aunque no en su mayoría.
Miles de niños y niñas volvieron a recibir ayer el pan del saber en diferentes centros de enseñanza ante el clamor de centenares de padres y madres de familia que han venido pidiendo el retorno de los docentes a las escuelas y colegios del país.
Las clases regresaron ayer a su completa normalidad en la mayoría de los centros educativos de prebásica y básica (primaria) tras la pérdida de dos semanas producto de un paro que decretaron los miembros de la dirigencia magisterial en apoyo a Manuel Zelaya Rosales.
Las labores educativas se normalizaron en parte ante el llamado a clases hecho a través del Primer Colegio Profesional Hondureño de Maestros (Pricphma) que aglutina a unos 18 mil educadores, a diferencia de las otras cinco organizaciones magisteriales que insistían ayer en mantener el paro.
En la capital, la mayoría de las escuelas reabrieron sus puertas para atender a miles de alumnos que temían perder su año escolar.
Las clases se reanudaron en escuelas como; Jonh F. Kennedy, Oswaldo López Arellano, República de Uruguay, República de Paraguay, José Pineda Gómez, República de Honduras, entre otra cantidad de centros de enseñanza.
Nosotros hemos decidido respetar la voluntad de cada maestro, el que quiera dar clases que lo haga en vista de que esta sería la tercera semana sin clases”, manifestó Pedro Santos López, director de la escuela Jonh F. Kennedy.
Asamblea
Mientras miles de niños y niñas recibían la mañana de ayer el pan del saber, decenas de maestros se concentraron en las instalaciones del colegio Central Vicente Cáceres para “replantear las estrategias de lucha”.
Los presidentes de las cinco organizaciones magisteriales que se resisten a volver a las aulas convocaron a sus afiliados para discutir si se mantiene el paro en favor de Zelaya Rosales o se reanudan las clases.
Decenas de docentes acudieron a la cita en el gimnasio del Central Vicente Cáceres.
En medio de la asamblea varios maestros expulsaron a periodistas, camarógrafos y fotógrafos de los diferentes medios de comunicación bajo insultos y amenazas de golpes.
Las agresiones se dieron mientras gran cantidad de educadores cuestionaban a los miembros de la dirigencia magisterial por haber decretado la paralización de las clases durante las últimas dos semanas sin antes haber consultado a las bases dicha postura.
Según trascendió, al final de la reunión los dirigentes magisteriales acordaron mantener las acciones de protesta.
“Hemos estado haciendo llamados cordiales para que los docentes vuelvan a clases, lo prioritario es normalizar la actividad mediante el diálogo, pero va haber un momento en que la Secretaría de Educación ante las presiones vamos a tener que hacer uso de los procedimientos administrativos que establece el Estatuto porque tampoco queremos que esto se vaya a desbordar en un libertinaje”, advirtió Santos Elio Sosa, secretario de Educación.
Hasta ayer, la mayor preocupación era para decenas de jóvenes de secundaria que reclamaban clases en diferentes centros de media de la capital, pues según las autoridades educativas es el nivel que ha sido más afectado ante las acciones del magisterio.
Según cifras, en el país hay alrededor de 1.3 millones de alumnos de primaria, 500 mil estudiantes de secundaria y alrededor de 200 mil niños de prebásica.
El presidente de la República, Roberto Micheletti, invitó ayer a los miembros de la dirigencia magisterial a dialogar y ratificó que respetará el Estatuto del Docente.
* Las cifras:
- 2 Semanas de clases se han perdido en el sistema educativo tras la separación de Manuel Zelaya Rosales.
- 1.3 Millones de niños están inscritos en el sistema de educación primaria en todo el país, según datos de Educación.
MP ordena aplicar sanciones
La Fiscalía de Derechos Humanos oficializó una petición al ministro de Educación, Santos Elio Sosa, para que aplique sanciones a los maestros que mantienen abandonados sus puestos de trabajo.
“La Fiscalía ya libró un oficio al ministro de Educación a efecto que tal como lo prevén las leyes educativas y el Estatuto del Docente dé inicio a los procedimientos administrativos a través de los cuales se van a imponer las sanciones administrativas correspondientes a la infracción por abandono del cargo”, informó la fiscal especial de Derechos Humanos, Sandra Ponce. Lo que la Fiscalía busca, añadió, es promover que se deduzcan responsabilidades disciplinarias que ordenan las leyes, entre ellas amonestaciones, no pagar días no trabajados hasta despidos.
“El ministro tiene ya una solicitud del Ministerio Público, si no promueve esas sanciones disciplinarias él estaría incurriendo probablemente en una responsabilidad penal por violación de los deberes de los funcionarios”, advirtió.
La fiscal destacó el rol asumido por maestros que han decidido retornar a las aulas, dando la espalda a dirigentes magisteriales que pretenden obligarlos a participar en manifestaciones políticas.
“Es la decisión correcta, los maestros, al igual que todos los ciudadanos tienen el derecho a opinar, a manifestarse, a protestar en forma pacífica, pero no ejercitarlo en detrimento del derecho a la educación de los niños”, manifestó.