Honduras
La ex gerente de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE), Rixi Moncada, habría incurrido en una serie de irregularidades cuando fungió al frente de esta entidad.
De acuerdo a una auditoría efectuada por el Tribunal Superior de Cuentas (TSC), se deduce que Moncada habría incurrido en responsabilidades civiles, penales y administrativas por el alquiler de un edificio, contratación de personal supernumerario y autorización de salarios elevados a empleados.
“Aparte de las responsabilidades que le reclama la Fiscalía, nosotros también estamos haciéndole una serie de reparos por malos manejos en la administración de la ENEE y estas contrataciones ilegales que se han realizado; hay responsabilidades civiles, administrativas y penales que todavía están en curso, que en su momento tendrán que notificarse”, manifestó el director ejecutivo del TSC, Moisés López Alvarenga.
Sospechoso alquiler
En el caso del alquiler del edificio, la investigación se enmarcó en verificar si se siguió o no un proceso legal. La ENEE alquilaba en la capital nueve edificios, pagando la suma de 2.5 millones; sin embargo, Moncada dispuso pagar más de 20 millones de lempiras por el arrendamiento de otro edificio, sin contar con las mejoras, por lo que el TSC deduce que hay responsabilidad.
Según las averiguaciones, no se hizo el proceso de licitación pública que manda la Ley de Contratación del Estado.
“Llama la atención que no se siguió ningún procedimiento legal, tenía que haberse hecho un proceso de licitación o una contratación invitando para que dueños de edificios presentaran sus ofertas para conseguir mejores precios”, dijo.
Trascendió que este edificio es propiedad de la embajadora de Honduras en Japón, Nadina Lefebvre. Por otro lado, el TSC detectó irregularidades en contratación de personal y asignaciones de salario.
“Hay una irregularidad en cuanto a que en una plaza aparecen cinco o seis personas en el mismo puesto”, indicó.
* Cuentas: Fiscalía investiga a Rixi por malversación de caudales públicos al encontrar 260 mil lempiras en la habitación de un hotel donde se hospedaba.