Costa Rica
El ex vicepresidente Arístides Mejía llegó el miércoles a Guanacaste, norte de Costa Rica, para asistir a la cumbre de Centroamérica, Colombia y México, que impulsa una salida a la crisis hondureña.
Mejía explicó que el depuesto presidente desistió de asistir al cónclave que este miércoles reúne a mandatarios de Centroamérica, Colombia y México, porque continúa en la frontera entre Nicaragua y Honduras, en su intento de entrar a su país.
El ex vicepresidente aseguró que asiste a la cita para apoyar la mediación del presidente costarricense, Oscar Arias, y presentar ideas para una salida negociada a la crisis desatada en Honduras tras la separación de Zelaya el 28 de junio.
"Hemos apoyado y seguimos apoyando la mediación, y queremos que países amigos y particularmente países como México, Argentina, Colombia, redoblen el esfuerzo para lograr el objetivo", manifestó Mejía.
En medio de sus declaraciones a los medios de prensa, aseguró también que la situación en Honduras se parece cada vez más a una dictadura, con asesinatos selectivos, toque de queda y restricciones a la prensa.
"Han suprimido todas las libertades, hay toque de queda, no hay libertad de prensa y de tránsito, sólo se permiten las cadenas que son afines al régimen de facto".
En una narración que evoca los relatos que en su momento han trascendido sobre dictadura instaladas en la región, denunció que el gobierno es responsable del asesinato de "cinco personas en circunstancias parecidas a las de los años 80", cuando operaban en Honduras escuadrones de la muerte.
Mejía definió de "dramática" la situación de aislamiento de Honduras ante la negativa del gobierno de Roberto Micheletti de acceder a la restitución de Manuel Zelaya, separado el 28 de junio.
El país "ha quedado aislado" y las "exportaciones están bloqueadas", dijo.
"(Hay) cero inversiones, la gente saca sus recursos por falta de confianza y se prevé una caída de la moneda", vaticinó Mejía.
El ex presidente Zelaya dio por fracasadas las negociaciones, pero el gobierno hondureño seguía esta semana analizando el acuerdo de San José, que estipula, además del retorno de Zelaya, el adelanto de las elecciones generales, previstas para el 29 de noviembre.