Honduras
Su visita al presidente interino, Roberto Micheletti, y al ex mandatario, Manuel Zelaya, ha coadyuvado a abrir las puertas del diálogo.
El Obispo auxiliar de la arquidiócesis de Tegucigalpa, Juan José Pineda, afirmó hoy que llegó "a tocar las puertas para que se abirera el diálogo" por decisión personal, pero representando a la Iglesia Católica.
"Como nadie se ha querido dar el primer paso y nadie se ha querido exponer, como hijo de este país y de esta iglesia he querido asumir la responsabilidad de dar el primer paso, y abrir esa puerta para que haya diálogo”, señaló.
De sus conversaciones con ambos líderes no quiso dar detalles, sin embargo afirmó que los acercamientos habían sido "positivos".
En declaraciones a Radio HRN, el sacerdote manifestó que ni uno ni otro bando (en alusión a los seguidores de Zelaya y a quienes apoyan su destitución) debe sentirse triunfador y que es necesario realizar todos los esfuerzos para que a Honduras vuelva la paz.
Pineda recalcó que mientras los involucrados "no se sienten en la mesa" a resolver los problemas, todos somos perdedores y que al contrario, si al sentarse a dialogar se alcanzan acuerdos, todos somos triunfadores.
Además, aseguró que había adquirido el compromiso con "Mel" Zelaya y sus representantes, de mantener en secretividad lo dialogado, por lo que no puede divulgarlo públicamente.
El Obispo fue el primero en reunirse ayer con el presidente destituido en la Embajada de Brasil para lograr un acercamiento entre las dos partes; pero a su salida prefirió no dar declaraciones a la prensa.