Honduras
El panorama se aclaró. El Congreso Nacional aceptó anoche la renuncia de la presidenta del Instituto de Acceso a la Información Pública (IAIP), Elizabeth Chiuz Sierra y pidió la remoción de los comisionados Arturo Echenique Santos y Gilma Agurcia que deberán presentar su dimisión en las próximas horas.
Lo anterior es el resultado del informe que ordenó el Congreso Nacional para investigar las irregularidades en el IAIP, denunciadas en exclusiva por EL HERALDO y confirmadas por la propia titular de dicho organismo, Elizabeth Chiuz Sierra, al momento de renunciar al cargo ante el Congreso.
El IAIP fue investigado a raíz de lo denunciado en cuanto a la lucha de poder en ese organismo, las intrigas y un sinnúmero de irregularidades administrativas cometidas por los comisionados Elizabeth Chiuz Sierra, Arturo Echenique y Gilma Agurcia, quienes fueron electos para esos cargos en agosto de 2006 para un período de cinco años.
La comisión del Congreso Nacional recomendó en su informe aceptar la renuncia de la comisionada Chiuz Sierra y que se haga la remoción de los comisionados Echenique y Agurcia.
En el caso de que estos no presenten sus renuncias, explicó el diputado Donaldo Reyes Avelar, la Ley de Acceso a la Información Pública faculta al Congreso Nacional a destituirlos.
La comisión especial recomendó una intervención del Tribunal Superior de Cuentas al Instituto de Acceso a la Información Pública, así como también del Consejo Nacional Anticorrupción.
El diputado Reyes Avelar, miembro de la comisión investigadora, aclaró que en la investigación realizada no se encontró indicios de corrupción por parte de los comisionados defenestrados, pero sí incompatibilidades profesional y de carácter, por tanto no podían continuar al frente de la institución.
Igualmente se detectó debilidades en la ley, por lo que se planteó una reforma a la misma con el fin de delimitar las funciones de cada uno de los comisionados.
* La denuncia: El HERALDO denunció a finales de agosto, en un reportaje exclusivo, los problemas que enfrenta el IAIP y la lucha de poder entre los comisionados.