Honduras
El destituido presidente Manuel Zelaya dijo mediante un emisario que está listo para negociar y a ceder en su aspiración de convocar a una constituyente en busca de una salida a la crisis política en Honduras, siempre y cuando el gobierno derogue el decreto que restringe los derechos civiles.
Mientras, se esperaba el viernes el arribo de la misión de avanzada de la Organización de los Estados Americanos (OEA) que preparará la visita de una comitiva de cancilleres y el secretario general de la organización José Miguel Insulza que llegarán el 7 de octubre en un nuevo esfuerzo de buscar una salida a la crisis.
La misión de avanzada es encabezada por el Secretario de Asuntos Políticos de la OEA, Víctor Rico.
Carlos Eduardo Reina, seguidor de Zelaya y líder de la resistencia, que acompaña al ex Presidente dentro de la embajada brasileña, dijo el viernes a la radiomeisora HRN que "estamos listos para negociar, para el diálogo, pero previamente el gobierno de facto debe suspender las restricciones de los derechos civiles".
Reina dijo que Zelaya acepta olvidarse de convocar a una constituyente porque es uno de los doce puntos del acuerdo de San José impulsado por el presidente costarricense Oscar Arias. Pero destacó que no sería el responsable si más adelante el pueblo hondureño desea impulsar ese mecanismo. "Es una aspiración genuina del pueblo", señaló.
Otro de los líderes del Frente, Juan Barahona, dijo que no conocía de momento sobre una propuesta particular de conversación, aunque destacó que Zelaya, siempre ha estado dispuesto al diálogo.
"Para iniciar un diálogo franco y en ambiente sincero tiene primero que derogarse los decretos y desmilitarizar la ciudad". "Pareciera que estamos en guerra", dijo a la AP en referencia a la fuerte presencia de policía y militares en las concentraciones a favor de Zelaya.
El decreto fue ordenado por el gobierno de Roberto Micheletti, quien insistió inicialmente en aplicar la ordenanza de emergencia para aplacar lo que calificó como llamados a la insurrección por parte de los partidarios del líder tras la repentina llegada de Zelaya a Honduras.
Los políticos el Tribunal Supremo Electoral también han expresado su temor de que el decreto ponga en peligro los comicios del 29 de noviembre, que ven como la mejor esperanza para que Honduras recupere el reconocimiento internacional.
Micheletti se reunió en la víspera con el sector empresarial y magistrados de la Corte Suprema en busca de opiniones sobre las implicaciones del decreto. Y ha dicho que lo derogará en el "momento oportuno".
La visita de la OEA tiene lugar en momentos en que los diversos sectores hondureños entre ellos el empresarial y la iglesia hacen llamados fervientes a las partes en disputa para que flexibilicen sus posiciones.
"Todos estamos cansados de esta crisis", dijo el viernes el analista político Matías Fúnes. "Hay zozobra permanente y no nos gusta vivir en una sociedad polarizada como la que se ha creado, de antagonismo entre familias, amigos", apuntó.
Por otro lado el senador republicano de Estados Unidos Jim DeMint se reúne el viernes con Micheletti en una visita a Tegucigalpa en la que también tenía planeado entrevistarse con magistrados de la Corte Suprema y del Tribunal Supremo Electoral.
"Siempre es importante gente como el senado Jim DeMint que es muy influyente en Washington transmita la realidad y conozca lo que ha ocurrido en Honduras", dijo el portavoz de la presidencia René Zepeda.