Honduras
El depuesto presidente de Honduras, Manuel Zelaya, afirmó este martes que desconfÃa de un diálogo con el gobierno de Roberto Micheletti y calificó de "burla" la derogación del decreto que suprimÃa libertades civiles porque aún están cerrados dos medios de comunicación.
"El diálogo al que ellos han convocado no le tengo ninguna confianza ni credibilidad, me parece que es un juego más al que la comunidad internacional no se debe prestar", dijo el ex presidente y al mismo tiemó pidió a la misión de la Organización de Estados Americanos (OEA) que llegará el miércoles para instalar la negociación que estén "alerta para no caer en estas maniobras, poniendo en entredicho la alta dignidad de los pueblos que representan".
La delegación la integran los cancilleres de Costa Rica, Ecuador, El Salvador, México y Panamá y los ministros de Estado para Relaciones Exteriores de Canadá y Jamaica. También vendrán los viceministros de Relaciones Exteriores de Guatemala y los representantes permanentes ante la OEA de Argentina y Brasil.
En un comunicado leÃdo en la radioemisora HRN por su asesor Carlos Reina, el destituido gobernante afirmó que el presidente interino Roberto Micheletti "continúa burlándose del pueblo hondureño al manifestar que deroga plenamente el decreto" pues no restableció las frecuencias de transmisión a los opositores Radio Globo y Canal 36, y mantiene en prisión a 38 campesinos zelayistas, añadió.
Zelaya habÃa solicitado previo al inicio del diálogo que se derogara el decreto que restringÃa ciertas garantÃas constitucionales y se levantara el cerco militar a la embajada de Brasil en Tegucigalpa, donde se refugia desde hace dos semanas.
Zelaya añadió que "la gran obstinación de no entregar el poder al legÃtimo presidente pone en peligro" las elecciones, previstas para el 29 de noviembre, y "con ello profundizar la crisis institucional y polÃtica".
"Exhortamos al pueblo hondureño que continúe en resistencia hasta que el régimen de facto sea derrotado y se retire del poder que ha usurpado", instó.
El lÃder de la resistencia, comentó tras leer el documento que no están evitado el diálogo, pero "es necesario que haya condiciones".
El diálogo, que se desarrollará a nivel de comisiones de representantes, no prevé un encuentro de Micheletti y Zelaya, y estará basado en el plan del presidente costarricense Oscar Arias, cuyo punto central es su retorno al poder.
Por su parte, funcionarios de la OEA y el mismo Arias han afirmado que el Acuerdo de San José no está escrito en piedra y puede ser modificado.
La delegación estará conformada por seis cancilleres, tres vicecancilleres y el secretario general de la OEA, José Miguel Insulza.
La misión de avanzada de la OEA, que llegó para preparar la delegación de cancilleres encabezada por el secretario general del organismo José Miguel Insulza, expresó con anterioridad su optimismo sobre la instalación de una mesa de diálogo de cara a una solución a la crisis.
Sectores empresariales y polÃticos coinciden en que a poco menos de dos meses de celebrarse los comicios presidenciales del 29 de noviembre ha llegado el momento en que la partes depongan intereses y logren un acuerdo. Las elecciones son vistas como la mayor esperanza de solucionar la crisis y lograr el reconocimiento internacional de Honduras.
La misión de cancilleres es la segunda que llega a Tegucigalpa en un esfuerzo por encontrar una salida a la crisis. Tendrá como punto de partida el llamado acuerdo de San José, impulsado por el presidente costarricense Oscar Arias y que consta de doce puntos que incluye entre otros amnistÃa polÃtica y el retorno de Zelaya. La OEA y el gobierno hondureño han dicho que el acuerdo no está escrito en piedra.