Honduras
El abogado y analista político Raúl Pineda Alvarado calificó este lunes de poco inteligentes las posiciones del ex presidente Manuel Zelaya en el diálogo que se realiza para buscar una salida a la crisis política.
"Por un lado habla de flexibilidad y por el otro lado señala plazos fatales", dijo el profesional del derecho entrevistado por un noticiero de televisión.
La comisión del ex presidente, que lo representa en el diálogo Guaymuras, dio un plazo fatal hasta el 15 de octubre para llegar a un acuerdo, lo que no es "de ninguna manera conveniente ni procedente", dijo Pineda Alvarado, dada la naturaleza y magnitud de la negociación que se realiza.
"La fecha límite dada por los zelayistas distorsiona totalmente el proceso de diálogo, que debe ser de buena fe, flexible, coherente. Poner un ultimáum genera incertidumbre", sobre qué va a pasar después del 15 de octubre.
Pineda Alvarado externó sus reservas en torno al diálogo que se reinicia mañana en Tegucigalpa por las exigencias de restitución y la instalación de una asamblea nacional constituyente. "Son temas que no tienen ningún asidero legal y que políticamente comprometerían el proceso electoral del próximo 29 de noviembre", opinó.
El analista expresó que la imagen de Manuel Zelaya está "muy deteriorada" ya que se lo asocia con los actos de violencia y vandalismo que ha sufrido, sobre todo, la capital hondureña tras la llegada subrepticia del ex presidente al país.
No es cierto, enfatizó, que para retomar la democracia y la constitución Zelaya debe volver al poder. "Más bien es precisamente lo contrario".
En mensaje dirigido al ex gobernante, que se refugia desde el 21 de septiembre en la embajada de Brasil, pidió "que Zelaya entienda que tiene algunas salidas".
"En estos momentos debería de tener un buen equipo de abogados resolviendo sus problemas legales en los tribunales de la justicia".
Zelaya tiene un requerimiento fiscal y dos órdenes de captura.
"No puede hablarse de la restitución al poder de una persona que tendría que ser capturada al poner un pie fuera de la embajada de Brasil", dijo Pineda Alvarado.
"Yo creo que lo que debe hacer es buscar la manera de resolver sus problemas legales y después entrar a un proceso de negociación más puntual", concluyó.