Honduras
Los avances del país en el combate contra la corrupción no son nada alentadores.
Para el ex coordinador del Consejo Nacional Anticorrupción (CNA), Juan Ferrera, es "lamentable" el trabajo que se ha hecho en el combate de ese flagelo.
Al menos eso es lo que demuestran las pérdidas que se han logrado contabilizar en los últimos tres años.
Ferrera argumentó que "el informe Nacional de Transparencia de 2007 hablaba de 210 millones de dólares (unos 3,990 millones de lempiras) pero esa cifra se elevó (en 2008) a 250 millones de dólares (unos 4,750 millones de lempiras)".
Esos fondos hubieran servido para cubrir los presupuestos de las secretarías del despacho Presidencial (1,064,922.377), Cancillería (446,724.800), Finanzas (1,202,363.788), Industria y Comercio (149,315.000), Trabajo (366,916.846) y Agricultura (695,814.900) y aún sobra para construir algunas escuelas.
El Consejo Nacional Anticorrupción conmemoró ayer el Día Internacional de la Lucha Contra la Corrupción, presentando el "Informe Nacional de Transparencia 2009".
Este es el segundo documento que presenta el CNA desde que fue fundado en mayo de 2005.
En los dos informes se ha pretendido medir los obstáculos y objetivos alcanzados en la lucha y combate de la corrupción, dándole una importancia a la percepción de la población respecto al tema.
Rolando Sierra, miembro del CNA, presentó el documento y detalló que el informe consta de cuatro niveles de análisis: Avances y niveles de la lucha contra la corrupción, percepción de la ciudadanía, análisis de transparencia en la contratación pública y la propuesta de una política integral anticorrupción.
Y aún falta mucho más
Para el analista político Jorge Yllescas, ese incremento en las pérdidas de recursos a causa de la corrupción se debe en gran medida del mal manejo de los fondos públicos que hizo el Poder Ejecutivo.
"Hay que recordar que solo en este año no presentaron el Presupuesto General de la República, y se habló de un mal manejo de más de cinco mil millones de lempiras sin justificación alguna", amplió.
Yllescas dejó entrever, además, que las pérdidas de 2009 podrían ser extremadamente superiores a las de 2008, considerando que "el gobierno pasado (que presidió Manuel Zelaya) fue uno de los más corruptos de la historia democrática del país", acusó.
Para este analista, uno de los principales problemas que hay en el país es la impunidad en que operan los corruptos.
Ferrera destacó, por su lado, la doble responsabilidad que hay tanto en el sector público y privado y no solo en el Estado como se podría presumir de manera errónea.
Según las mediciones de la Transparencia Internacional, Honduras ha avanzado poco en el combate de la corrupción. En 1998 el país tenía 1.7 puntos, siendo cero la peor calificación, y para 2008 Honduras mejoró a 2.6, un avance considerado mínimo en 10 años, según las apreciaciones de algunos expertos.
Resultados de investigación
La corrupción sigue siendo uno de los principales problemas que tiene el país, según la percepción de los hondureños.
El CNA levantó una encuesta entre abril y mayo de este año y los resultados revelan que la delincuencia ocupó el primer lugar (40.7%), seguido del desempleo (21.4%) y en tercer lugar la corrupción (19.1%).
Un 62% de las personas consultadas considera que "todos somos responsables del flagelo de la corrupción". El documento lamenta además que el presupuesto otorgado a los entes fiscalizadores es poco comparado con el promedio latinoamericano.
El estudio revela que se destina un 3.5% del Presupuesto de la República a combatir la corrupción, cuando el presupuesto promedio de América oscila entre cinco y ocho por ciento, planteó Rolando Sierra.
Para Renán Sagastume, ex presidente del Tribunal Superior de Cuentas, considera que a pesar del poco apoyo presupuestario "hay un compromiso de las instituciones de combatir la corrupción".
El informe revela que las principales causas de la corrupción son el no cumplimiento de las leyes, un sistema político corrupto y la falta de valores.
Sobre este último punto destaca que los hondureños consideran que entre los principales valores perdidos en los últimos años es el respeto a Dios y el respeto a los padres, seguido de la amistad, la comprensión y la confianza (un 90% de los consultados desconfía de otro hondureño).
En el otro extremo destaca, según la percepción de los entrevistados, que los hondureños cuentan con valores muy fuertes en solidaridad y tolerancia, siendo este último un peligro para el combate frontal de la corrupción, pues el hondureño podría tener una tendencia de permitir actos de corrupción.