Honduras
El presidente Porfirio Lobo Sosa dio marcha atrás ayer en la destitución del director de Migración y Extranjería, Nelson Willy Mejía.
El funcionario fue reintegrado tras haber sido separado de su cargo el viernes como principal responsable de la deportación de la vicecónsul de Brasil, Francisca Franciete de Melo.
La diplomática había arribado el viernes al aeropuerto internacional Toncontín procedente de Estados Unidos, pero a su llegada no se le permitió el ingreso a Honduras.
Lobo Sosa dijo que la acción va en contra de la política de apertura del nuevo gobierno y señaló que afecta las acciones que se realizan para la normalización de las relaciones con la comunidad internacional.
El mandatario indicó que al conocer sobre la deportación de la diplomática brasileña ordenó un proceso de investigación en el cual se habría logrado constatar que el problema estuvo en la cancillería de la República y no en la Dirección de Migración y Extranjería.
Sin embargo, tras los acontecimientos, tanto el ministro de Gobernación, Áfrico Madrid, como el ministro de Comunicaciones y Estrategia se apresuraron a comunicar a la prensa la inmediata destitución del funcionario.
Hecho
“Lo sucedido ahí fue lo siguiente: la vicecónsul de Brasil llegó al aeropuerto de Tegucigalpa y no se le permitió el ingreso... era totalmente en contra de lo que es la política del nuevo gobierno, una política de apertura y de normalizar las relaciones con todos los países hermanos”.
“Entonces empezó la investigación de qué era lo que había pasado y, aparentemente, pues no era ahí (la dirección de Migración) el problema, el problema había sido en Cancillería y ya el canciller tomó los correctivos necesarios”, explicó ayer el presidente hondureño.
Franciete de Melo intentaba retornar a Honduras luego de que Manuel Zelaya saliera de la sede diplomática carioca el pasado 27 de enero, pese a que su país aún no ha reconocido oficialmente al hondureño.
“A veces estas cosas generan un sinsabor muy profundo porque mientras estamos tratando de abrir las relaciones, por otro lado nos están afectando”, indicó Lobo Sosa.
Reintegro
Lobo manifestó que “el general (director de Migración, Nelson Mejía) está reintegrado y está sujeto a toda la investigación porque tampoco podemos ser injustos, sobre todo al culpar a alguien que no tiene la culpa”.
Honduras mantiene rotas sus relaciones con Brasil luego de los acontecimientos del pasado 28 de junio, pues el gobierno brasileño fue uno de los que más fustigó al pueblo hondureño tras la separación de Zelaya Rosales, destituido por violar la Constitución de la República.
Reacción
El gobierno de Brasil reaccionó ayer ante la deportación de la diplomática suramericana.
El ministro brasileño de Relaciones Exteriores, Celso Amorim, manifestó ayer que fue un “equívoco” y un “malentendido” que Honduras no permitiera la entrada de la vicecónsul en Tegucigalpa, Francisca Franciete de Melo.
Las declaraciones fueron hechas desde Davos, Suiza, donde el funcionario brasileño participa en el Foro Económico Mundial, según cita la Agencia Brasil.
El alto funcionario aseguró que la acción fue “un resquicio del régimen que ya terminó”.
Amorim señaló que cuando supo del incidente este ya había sido resuelto, pues indicó que Franciete podrá ingresar a Honduras próximamente.
El secretario de Relaciones Exteriores de Brasil reconoció que hubo preocupación de parte del gobierno del presidente Porfirio Lobo para resolver inmediatamente este malentendido.
El mismo presidente hondureño confirmó la mañana de ayer que ya se establecieron los contactos necesarios con el gobierno de Brasil para aclarar el incidente suscitado en el aeropuerto Toncontín el pasado viernes en horas del mediodía.
“Pepe” habló ayer sobre el tema tras reunirse con el presidente de Colombia, Álvaro Uribe, en Casa Presidencial, en la primera visita oficial del mandatario suramericano a tierras hondureñas.
Los hechos
NOMBRAMIENTO. Mejía fue nombrado en el período de Roberto Micheletti y en los próximos días será sustituido por un nuevo funcionario.
SANCIONES. Según Lobo Sosa, ya se aplicaron sanciones a los funcionarios de cancillería que autorizaron la deportación de Franciete de Melo.