Honduras
El Tribunal Supremo Electoral (TSE) no acatará el decreto legislativo que ordena reducir a un 50 por ciento su personal una vez concluido el proceso electoral porque en ningún país del mundo se ha tomado una decisión similar.
Cuando el Congreso Nacional decidió declarar instituciones de seguridad nacional al TSE y al Registro Nacional de las Personas (RNP), antes de las elecciones primarias de 2008, se introdujo un artículo que ordena al TSE despedir a la mitad de sus empleados.
El magistrado David Matamoros dijo que esa fue una decisión "equivocada", en primer lugar porque quienes promovieron esta regulación no se imaginaban el papel histórico que jugó recientemente el ente colegiado al conducir al país a unas efectivas y transparentes elecciones generales.
Si la institución cierra parcialmente operaciones solo se quedaría con los motoristas, secretarias, vigilancia y personal de servicio, lo que la volvería una institución inoperante.
No habría forma de cómo preparar el camino para celebrar en tiempo y forma nuevas elecciones primarias y generales.
El TSE tiene 117 empleados, la mayoría con carrera electoral y técnica.
"Este es un tema bastante complejo. Se pensó en aquel momento que cómo se iba a financiar a los partidos políticos (cosa que no ocurrió) con el cierre del Tribunal se iba a ahorrar dinero al Estado", recordó Matamoros.
"Ese era un pensamiento bastante equivocado, más bien hay que fortalecer al Tribunal, si bien no contratar más personas, pero sí apoyar los proyectos que tiene".