Honduras
La "escoba azul" no conoce de fronteras.
Los temidos "sobres blancos" han comenzado a llegar al servicio exterior. Solo ayer dos embajadas, las de El Salvador y Ginebra, Suiza, quedaron a cargo de un solo empleado.
Informaciones publicadas en la página web de la Cancillería revelan que en las dos representaciones diplomáticas trabajaban una docena de hondureños, seis en cada una de ellas.
Los primeros despidos son personas muy cercanas al Partido Liberal, que gobernó el país durante los últimos cuatro años.
También en consulados
En los consulados también rodaron cabezas. La primera oficina donde se reportó despidos fue en Houston, Texas, donde se supone fueron despedidos siete empleados.
El servicio exterior de Honduras tenía hasta finales del año anterior unos 240 diplomáticos, distribuidos en 33 delegaciones permanentes (embajadas) y en unos 45 consulados.
El canciller Mario Canahuati había anunciado al inicio de su gestión un proceso de reingeniería que incluiría cambios en el servicio exterior y en la estructura interna de Cancillería. A lo interno de la Cancillería también fueron cancelados unos 60 contratos temporales, que tenían empleados a personal vario.
La Cancillería de la República tiene un presupuesto anual de 470 millones de lempiras y un alto porcentaje de esos fondos se destina al pago de salarios, tanto en Honduras como en el exterior, y al mantenimiento de los consulados y embajadas.
Actualmente la Cancillería está en un proceso de solicitud de beneplácitos para los embajadores en la firma de los acuerdos de cónsules en el exterior.