Honduras
La propuesta de reducir la edad punible no es viable. El Instituto Nacional de la Juventud (INJ) se pronunció ayer contra la propuesta de algunos operadores de justicia que consideran la medida como alternativa para combatir la criminalidad.
"Bajar la edad punible de 18 a 16 años o cualquier otra edad que se estime conveniente, en primer lugar creemos que no va a reducir los índices de violencia que abaten el país", manifestó Marco Midence, director del INJ.
Las nuevas legislaciones penales en materia de niñez y adolescencia, a juicio de esta entidad, se deben mejorar para que realmente se permita el desarrollo integral.
Midence recordó que Honduras ratificó diversos instrumentos legales en el ámbito internacional, entre ellos la Convención de los Derechos del Niño, que tendrían que ser denunciados en el extremo que se decida reducir la edad punible.
"La posición del INJ lo único que hace es reforzar la idea de permitirle al joven ser apoyado por el Estado", puntualizó.
En los casos de menores infractores se reconoce que existe una legislación penal juvenil vigente, por lo que el INJ hizo un llamado a autoridades competentes a fortalecer acciones tendientes a reinsertar a la sociedad a menores infractores.
Más civilizados
Por su parte, la oficina del Comisionado Nacional de Derechos Humanos (Conadeh) considera que no es reduciendo la edad punible que se va a terminar con la delincuencia, sino que poniendo en práctica una verdadera política criminal del Estado.
"No todo en la casa se mejora cuando yo saco el látigo para castigar al niño, tampoco digo que no se debe castigar al niño pero hay formas civilizadas de poner disciplina y de obtener respeto para que la conducta de los niños y los jóvenes sea adecuada", señaló Ramón Custodio.
La reducción de la edad punible puede traerle reclamos internacionales ante la misma Organización de las Naciones Unidas porque hay tratos, hay un Código de la Infancia y hay un Código Internacional de la Niñez en donde está señalado que no es aconsejable eso, añadió.
Agregó, que la medida que se discute en el país ha sido llevada a la práctica por otros países sin ningún resultado.
Según Custodio, "si vamos a empezar a reducir la edad punible vamos a terminar castigando hasta los recién nacidos, porque definitivamente si la sociedad no resuelve el problema de la criminalización de la gente joven, entonces la edad punible tendrá que reducirse cada vez más".
Insistió en que un poder disuasivo diferente sería reducir los altos índices de impunidad en el país, aplicando todo el peso de la ley a los delincuentes.