Honduras
En el tema del Estatuto del Docente hay un común denominador: debe haber reformas.
A esta conclusión llegan diputados y diversos sectores de la sociedad, cansados de la irreverencia y falta de compromiso con la niñez de dirigentes magisteriales que ya han sido tildados de "retardatarios", "oscurantistas" y "trasnochados".
Y es que, pese a que el Estatuto otorga jugosos beneficios a los maestros y el gobierno se esfuerza por cumplir todos los compromisos monetarios, los dirigentes insisten en violentar el derecho a la educación de millones de niños y jóvenes.
En lo que va del año se han ordenado 12 suspensiones de clases. A juicio del gobierno, ninguno de estos paros (que fueron desacatados por la mayoría de maestros) tuvo justificación válida.
Es más, algunos paros se ordenaron por razones ajenas a los problemas educativos, como el montado en apoyo a los campesinos del Muca, esto pese a que el conflicto en el Bajo Aguán ya tenía actas de compromiso firmadas.
Durante el fin de semana, varios diputados se pronunciaron a favor de reformar el Estatuto, otros hablaron de iniciar primero un diálogo.
Diputados como Luis Berríos, presidente de la Comisión de Educación, y el vicepresidente de la cámara, Ramón Velásquez, demandaron una revisión al Estatuto.
Velásquez opinó que el Estatuto "crea privilegios", mientras que Berríos anunció que "no escatimarán esfuerzos en evitar que los docentes estropeen la educación".
La controversia se da en momentos que la Corte Suprema de Justicia se pronunciará si admite un recurso de inconstitucionalidad contra el Estatuto, el cual fue presentado por el abogado Manuel Iglesias.
El diputado nacionalista Mario Barahona culpó al magisterio de ganarse un ambiente en contra por los paros constantes y si no hay sanciones "no nos quedará más a nosotros como Congreso que proteger al pueblo y revisar el Estatuto".
A juicio del jefe de la bancada de la Democracia Cristiana en el CN, Orles Solís, debe de haber una concertación entre maestros y gobierno antes de tocar el tema de reformas.
"Nos puede venir algo muy grave si no hay diálogo", dijo.
Si no hay consenso, este año puede haber paros prolongados, como sucedió durante 2009, cuando los alumnos fueron promovidos al grado superior debido al abandono de clases de parte de maestros "melistas" que abandonaron sus labores en un hecho repudiable sin precedentes.
Aunado a las intenciones de algunos diputados, esta semana un grupo de padres de familia ha anunciado una huelga de hambre para protestar contra los paros injustificados.
Por su parte, los dirigentes magisteriales anuncian una asamblea para mañana, en la que decidirán las acciones a tomar ante el clamor del pueblo de exigir clases.
Por su lado, el diputado pinuista Toribio Aguilera expresó que el Congreso Nacional ya inició un proceso de concertación con el magisterio para tratar temas como la aprobación de la Ley General de Educación y que se debe de aprovechar ese espacio para tratar el tema de la revisión del Estatuto.
Recordó que el presidente del Congreso se reunió con dirigentes magisteriales el 27 de abril para tratar estos temas.
En el encuentro se habló de crear un "plan educativo a largo plazo, sustrayéndose de tema salarial y de liderazgo político".
Cuestionó a quienes han "agarrado la causa de los maestros como una estrategia política". Mario Rivera, legislador del Pinu, también propuso dialogar con los docentes, a los que calificó de "retardatarios" y "oscurantistas".