Honduras
Postrada en una cama del hospital Materno Infantil, con varios cables conectados a su cabeza y sin responder a ningún estímulo, se encuentra Reina Isabel Benites, de 15 años.
La adolescente hace cinco meses intentó quitarse la vida como consecuencia del abuso sexual al que estaba siendo sometida.
Dos meses lleva interna en la sala de neurocirugía pediátrica, lugar donde permanece al cuidado de las enfermeras y su papá, Julio Bonilla.
Necesidades
Según María Vásquez, encargada de la sala, la joven al momento en que llegó al hospital fue interrogada para conocer las causas por las cuales decidió darse un disparo.
El relato de la menor se logró en una ocasión, sin embargo, Reina se negó a dar mas detalles porque estaba muy afectada emocionalmente.
Al consultarle a don Julio las causas de la tragedia, él asegura que lo único que conoce es que en la casa donde la jovencita trabajaba conoció a un hombre del cual estaba enamorada.
La paciente en la actualidad se mantiene en estado de coma, por lo que se necesita de la colaboración de personas solidarias porque uno de los medicamentos que se le aplican es escaso en el centro asistencial.
El antibiótico que se requiere es Meropenen, así como un drenaje ventricular externo y una válvula.
Las necesidades también son de pañales de adultos, así como productos de aseo personal.
Procedencia
La joven es originaria de La Paz y su diagnóstico actual es que padece de hidrocefalia ventriculitis.
Datos del Instituto Hondureño de la Niñez y la Familia (Ihnfa) revelan que, según investigaciones, a nivel nacional unos 10,000 niños y niñas son víctimas de la explotación sexual, de los cuales 98 por ciento son niñas y dos por ciento son varones.
El Código Penal estipula una sanción de 15 a 20 años de reclusión cuando la víctima es menor de 14 años, y cuando el delito sea en contra de una persona mayor de 14 años pero menor de 18 se sancionará con penas de seis a 8 años de prisión.