China
Con una ceremonia fastuosa tipo carnaval, China concluyó su debut como anfitrión del mundo después de 16 dÃas de una logÃstica casi sin fallas para organizar los Juegos OlÃmpicos, a la que se sumó un logro atlético superlativo.
Los grandes logros chinos coexistieron, sin embargo, con la cautela del gobierno hacia la disidencia y la libertad de expresión.
Al ritmo de tambores tradicionales y con grupos representando las ocho etnias de China inició la ceremonia de clausura de los Juegos OlÃmpicos de Bejing, entre fuegos pirotécnicos.
Momentos después de iniciar el acto a las 21:00 horas locales (12:00 GMT), dos tambores gigantes de 4.7 metros de diámetro eran percutidos por hombres que colgaban con ellos desde las alturas sobre el centro del estadio Nido del Pájaro.
El desfile de banderas durante la clausura fue encabezado por la de Grecia, seguida del resto de naciones en orden alfabético, según el idioma chino, a lo que prosiguió el ingreso al estadio de los atletas, quienes ya sin la presión de la competencia disfrutaban de la fiesta tomando fotografÃas.
La siguiente cita es en Londres en el 2012.