Honduras
Los hondureños residentes en Estados Unidos continúan en "pie de guerra". Por lo visto están dispuestos a seguir en su lucha de protesta por la adhesión de Honduras a la Alternativa Bolivariana para las Américas (Alba), por largo rato.
Para hoy, varias organizaciones de catrachos en ese país tienen planificado realizar manifestaciones pacíficas donde expresarán su malestar por la unión de Honduras a esa iniciativa que promueve el presidente venezolano Hugo Chávez.
José Lagos, presidente de la Unidad de Hondureños en Miami, declaró que "estamos en contra de que Honduras pase a ser un país democrático a comunista, donde no se respete a sus aliados históricos como Estados Unidos".
Las ciudades donde se efectuarán las protestas son: Miami, Los Ángeles, Atlanta, Texas y Nueva York.
Se estima que a cada concentración acudan entre 30 y 40 hondureños.
Contra intereses propios
A criterio de este líder hondureño, el nuevo rumbo que toma la administración del estado, de la mano del presidente Manuel Zelaya Rosales, atenta contra los propios intereses nacionales.
Lagos es del criterio que el Alba atenta contra herramientas que Honduras ha firmado en conjunto con Centroamérica, como el Tratado de Libre Comercio entre Estados Unidos y la región.
"Con el Alba estamos diciendo no a un mercado de 250 millones de personas que tienen ingresos superiores a los que se perciben en los países miembros del Alba... y así sucesivamente", argumentó Lagos.
Este dirigente considera que también se está poniendo en peligró una octava ampliación del Estatus de Protección Temporal (TPS), que actualmente beneficia a unos 75 mil compatriotas.
"Toda esta gente quedaría sujeta a ser deportada, su estatus migratorio sería como el de cualquier ilegal", apuntó por su lado Jorge Rivera, de la Asociación de Hondureños en Dallas, Texas.
Ambos dirigentes consideran que los trabajos que se han realizado a nivel de Congreso y el Senado para la ampliación del TPS se pueden ir al trasto de la basura con la determinación de unirse al Alba.
Rivera pidió a este gobierno considerar lo que solicita el millón de hondureños que reside en Estados Unidos, que prácticamente se han vuelto el sustento de la economía nacional al aportar unos 2,800 millones de dólares cada año.