Honduras
El gobierno de Estados Unidos, a través de su Departamento de Estado, aclaró que los “desacuerdos” que haya tenido con Honduras no provocarán que se aumenten las deportaciones de compatriotas que viven ilegalmente en esa nación.
Esta posición fue expuesta en un comunicado que hizo circular ayer la embajada estadounidense en Honduras.
El comunicado indica lo siguiente: Honduras y Estados Unidos de América tienen tradicionales lazos de amistad y una fuerte relación de cooperación. Nuestros dos países han compartido décadas de relación de amistad y sin duda la misma continuará.
En algunas ocasiones tendremos desacuerdos, esto es normal en las relaciones entre dos países amigos.
Relaciones sólidas
Estos desacuerdos no afectarán el estado de las sólidas relaciones entre Honduras y Estados Unidos y tampoco nuestra política exterior hacia Honduras.
Después del paso del huracán Mitch en 1998, el gobierno de Estados Unidos otorgó el Estatus de Protección Temporal a inmigrantes indocumentados hondureños que llegaron a Estados Unidos por haber sido afectados después del desastre.
El TPS ha sido ampliado por el gobierno de Estados Unidos más de ocho veces. Aproximadamente 72,000 hondureños están viviendo bajo el TPS y casi 300,000 residen ilegalmente en Estados Unidos.
TPS es temporal
Estados Unidos de América continúa manteniendo su política de puertas abiertas y al mismo tiempo asegurando sus fronteras, desde 1999 hemos ofrecido el TPS como un programa excepcional para Honduras por la amistad entre nuestros dos pueblos.
Sin embargo, el TPS es un programa temporal que necesita ser revisado periódicamente.Estados Unidos revisará el TPS al final de este año, y determinará si una extensión puede ser otorgada o no después de enero de 2009.
Los hondureños deben estar seguros de que la política de inmigración del gobierno de Estados Unidos no será más estricta debido a las diferencias entre nuestros dos países.
Un país de leyes
Estados Unidos de América es un país de leyes y nuestra política exterior no se basa en ninguna decisión o política que gobiernos amigos tomen.
El hecho es que el 70 por ciento de los inmigrantes ilegales son detenidos en o cerca de la frontera. El restante 30 por ciento son detenidos en el interior, trabajando en diferentes negocios o compañías.
Nuestras autoridades tienen procedimientos específicos que seguir en cuanto a las investigaciones de estos lugares, y no van tocando de puerta en puerta en los negocios o casas particulares para encontrar inmigrantes ilegales. Los inmigrantes ilegales no son buscados por nacionalidad, y nadie está proponiendo una cacería de inmigrantes ilegales hondureños.
Desde enero a junio de 2008, 16,927 hondureños han sido deportados desde Estados Unidos. Al mismo tiempo, 16,482 guatemaltecos y 12,618 salvadoreños fueron deportados de Estados Unidos.
Estos números solo reflejan el hecho de que el flujo de personas de estos países entrando ilegalmente a Estados Unidos es una cifra bastante alta.
Remesas
Millones de hondureños dependen de las remesas que envían sus familiares trabajando en Estados Unidos. Los recientes acontecimientos en la economía de Estados Unidos han reducido el número de trabajos y oportunidades que tenían los hondureños viviendo en el país.
Por tanto, esto afecta el monto de las remesas que ellos son capaces de enviar a sus familiares. Esto no es el resultado de la política de Estados Unidos, sino una realidad económica.
De acuerdo al Banco Central, las remesas que estos hondureños mandan son equivalentes a aproximadamente 20% del producto interno bruto, o más de $2,600 millones anuales.