Honduras
Estados Unidos aclaró el miércoles que los desacuerdos no afectarán las relaciones con Honduras, aunque no aseguró la ampliación del permiso de residencia temporal que otorga a 72.000 hondureños indocumentados por año, en una declaración de su embajada en Tegucigalpa.
En algunas ocasiones tendremos desacuerdos, esto es normal en las relaciones entre dos países amigos. Estos desacuerdos no afectarán el estado de las sólidas relaciones entre Honduras y Estados Unidos, anotó la declaración distribuida a la prensa por la legación diplomática.
El presidente hondureño, Manuel Zelaya, se había negado el viernes a recibir las cartas credenciales al nuevo embajador de Estados Unidos, Hugo Llorens, en solidaridad con Bolivia, que acusa a Washington de apoyar las provincias separatistas.
Sin embargo Llorens entregó el martes las copias de la acreditación ante el vicecanciller Eduardo Rosales y el viernes se reunirá con Zelaya para entregarle el documento original, de conformidad con el procedimiento diplomático.
Llorens sustituye a Charles Ford, con quien Zelaya tuvo ásperas relaciones y al que calificó de intervencionista por dar frecuentes opiniones sobre asuntos internos de Honduras.
La declaración de la embajada estadounidense explicó que Estados Unidos revisará el TPS (Status de Protección Temporal) a finales de este año y determinará si una extensión puede ser otorgada o no después de enero de 2009.
El TPS, concedido en 1998 cuando Honduras fue abatida por el huracán Mitch, concede, desde entonces, permisos temporales de residencia y de trabajo a 72.000 hondureños y ha sido renovado anualmente cerca de ocho veces.
El 25 de agosto Zelaya firmó la adhesión de Honduras a la Alternativa Bolivariana de las Américas (ALBA) fundada por Hugo Chávez, pese al rechazo del empresariado y buena parte de las fuerzas políticas del país.
Varios sectores de Honduras habían manifestado su preocupación de que Washington no renueve el status en represalia por la política de Zelaya de acercamiento al ALBA.
Los 72.000 beneficiados con el TPS forman parte de los 300.000 que viven ilegalmente en Estados Unidos, además de otros 700.000 que tienen residencia legal.
En conjunto, los hondureños en Estados Unidos envían a Honduras cerca de 2.700 millones de dólares anuales en divisas, equivalentes al 25% del Producto Interno Bruto (PIB) de Honduras.