Honduras
Las pruebas hablan. El avión de Atlantic Airlines que se accidentó en Ecuador debió ser vigilado por la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC), pero no se hizo.
EL HERALDO tuvo acceso una certificado de aeronavegabilidad que el suspendido director de Aeronáutica, Guillemro Seammna, firmó para el avión siniestrado, el que al no cambiar de dueño tenía que ser supervisado por la DGAC.
Si Seamman firmó este certificado no pueden ignorar que le competía vigilar que fuera sometido a un plan de mantenimiento durante estuviera arrendado a Conviasa, de Venezuela.
La prueba
El certificado se firmó el 11 de agosto de 2006, con una vigencia de 6 meses.
El documento indica que la licencia es para el avión Boeing 737-291 con matrícula hondureña HR-AUB, el mismo que se desplomó antes de aterrizar en Quito. El registro del documento es el AIR-DGAC-1040.
En el percance murió el mecánico hondureño, Edwin Hernández y dos miembros de la tripulación de la estatal compañía venezolana.
Cuando el avión se accidentó, el 31 de agosto de este año, la matrícula ya había sido cambiada a registro venezolano YV102T.
Atlantic alquiló la aeronave a Conviasa y por eso le cambió de matrícula.
El delito
Pero según la Regulación de Aviación (RAC) y el Convenio de Chicago a los que Honduras está suscrito, la autoridad de un país está obligada a que en el contrato de arrendamiento de un avión entre dos compañías de diferentes países se cree un mecanismo de control de mantenimiento del avión.
El plan de mantenimiento debe ser supervisado por la entidad de aeronavegación del país de origen de la dueña del avión. Sin embargo, no sucedió así.
Guillermo Seamman dijo en su momento que Aeronáutica no tenía ninguna responsabilidad porque el aparato no tenía registro hondureño.
La omisión de esta responsabilidad supone un delito, por lo que la Fiscalía investiga la posible comisión de un falta de parte de Seamman.
Según informaciones en poder de EL HERALDO, la DGAC dio dos certificaciones más a este Boeing antes del accidente, pero uno los permisos se habría extendido de forma irregular porque el avión tenía ciertas averías.
El avión solo fue volado una vez por la empresa Conviasa porque el mismo nunca estuvo totalmente apto.
Al momento del accidente, este avión no tenía un aparato que sirve para su localización en caso de un siniestro.
Al no tener este localizador se demuestra la falta de vigilancia de DGAC.
Seamman fue suspendido por una juez de la dirección de Aeronáutica el jueves pasado por estar acusado del "aerofruade".
La Fiscalía lo acusó de firmar 39 convalidaciones de licencias a personal aeronáutico de Venezuela y Perú sin que estos vinieran a realizar los trámites. También le dictó auto de prisión. Las convalidaciones se dieron para que los extranjeros trabajaran en un Boeing 737 de Atlanctin que volaba en Venezuela y la Fiscalía investiga si es el mismo que se accidentó en Ecuador.