Honduras
La fila de pacientes en espera de una radiografía es de casi seis metros de largo.
En el primer lugar se encuentra María Concepción, de 74 años, sentada en su silla de ruedas. La anciana lleva hora y media de permanecer junto a la puerta de la sala de rayos X, pues debe esperar a que ingresen los pacientes del área de pediatría.
Según Concepción, no le queda más que tener paciencia para ser atendida. Y es que el personal de la sala les explicó que primero se reciben a los pacientes de emergencia y los niños.
“Nosotros los pobres no tenemos otra opción y Dios es el único que nos protege”, agregó.
Necesidad
Concepción tiene que esperar horas y horas por una placa de tórax porque en la sala de rayos X solo existe una máquina en buen estado. Debido a la saturación de pacientes, el equipo suele permanecer en mal estado. Se estima que a diario son 200 pacientes los que solicitan una radiografía.
Según el personal de la sala, a cada enfermo se le debe practicar hasta cinco tomas porque los médicos exigen siempre una buena radiografía.
Según los expertos, para cubrir la demanda, en el hospital se necesitan por lo menos 10 máquinas, cinco para pediatría y cinco para adultos.