Honduras
Los deportados siguen llegando por decenas. El aeropuerto Toncontín recibió ayer a diez menores procedentes de Estados Unidos. Fue un inicio de semana tradicional en Toncontín.
El Centro de Atención al Migrante Retornado (CAMR), por su lado, espera para hoy la llegada de un vuelo con 132 compatriotas.
Los menores llegaron en un vuelo comercial de la aerolínea Continental al filo del mediodía.
Miguel Osorio, oficial de la Dirección de Migración acreditado en el aeropuerto, recibió a los jóvenes cuyas edades oscilan entre los 15 y 17 años, y luego fueron entregados a Rosina Elvir, representante del Instituto Hondureño de la Niñez y la Familia (Ihnfa).
Los diez menores fueron trasladados a la oficinas de esa institución custodiados por un vehículo del Estado y, posteriormente, fueron entregados a sus familiares.
Entre el grupo de niños deportados venía un pequeño de cuatro años que era acompañado de su madre, que también venía en condición de deportada.
Fenómeno en aumento
Hasta hace unos años, los deportados desde Estados Unidos afectaban únicamente a los hombres mayores de edad.
El Centro de Atención al Migrante comenzó a registrar estadísticas de retorno de menores desde 2004.
Hoy, el fenómeno ha venido en crecimiento. Edith Zavala, del Foro Nacional para las Migraciones en Honduras (Fonamih), cuenta que solo el año anterior ingresaron al país en condición de menores deportados alrededor de 2,400.
Por las fronteras terrestres también ingresa una cantidad considerable de menores deportados.
El problema más grave de esta situación, lamenta Zavala, es que la mayoría de esos niños viajan sin acompañante.
Muchos de ellos son mandados a traer por sus padres que ya residen en Estados Unidos.
Esta condición de viajeros no acompañados los pone en una situación de vulnerabilidad frente a peligros como el abuso sexual y otras violaciones de derechos humanos.