Honduras
“Un examen denominado mamografía puede salvar tu vida”. Es el conjunto de palabras que durante este mes resuenan casi a diario por parte de instituciones que tratan de hacer conciencia en las mujeres sobre el riesgo de padecer cáncer de mama.
Y es que el mal en los últimos años se diagnostica de forma prematura entre las féminas del país. Según registros, 3 de cada 100 mujeres en edad de 20 a 29 años presentan la enfermedad, mientras que en otros países como Estados Unidos la aparición se extiende hasta después de los 60 años.
Las condiciones para que las mujeres hondureñas desarrollen la enfermedad a más temprana edad aún se desconocen, sin embargo, se han logrado avances significativos en la detección temprana, expresó Genaro Aguilar, médico del centro de cáncer Enma Romero de Callejas.
Segundo lugar
El reporte diario de mujeres afectadas con la patología, que acuden al Centro de Cáncer Emma Romero de Callejas, ha permitido determinar que el cáncer de mama es uno de los más frecuentes en la mujer después del cáncer de cérvix.
“El cáncer de mama se ha ubicado en el segundo lugar de los cánceres más agresivos y que con mayor frecuencia se diagnostican a nivel nacional”, explicó Aguilar.
Es necesario destacar que el grupo de mayor riesgo entre la población femenina del país son las mujeres entre los 40 y 59 años, pues hasta el momento representan la mayoría de los casos diagnosticados.
A nivel mundial, el cáncer de mama representa una alta incidencia de muertes debido a que el diagnóstico se hace en estado avanzado de la enfermedad, donde la posibilidad de curación es muy baja. La cifra, a nivel general, se marca con un 27.2 muertes por cada 100,000 féminas mayores de 15 años.
Diagnóstico
El cáncer de mama es un tipo de mal que se genera en las células de las mamas de una persona.
Es posible que se crea que solo las mujeres pueden desarrollar cáncer de mama, pero los hombres también pueden sufrir de esta enfermedad (aunque es muy poco común).
Los expertos recomiendan que las mujeres deben acudir a realizarse la mamografía con mayor regularidad a partir de los 36 años; por su parte, las más jovencitas pueden realizarse un ultrasonido.
El tratamiento de una persona que padece cáncer de mama en su primera etapa tiene un valor de 20 mil lempiras, mientras que al detectarse en estado avanzado puede llegar a superar los 300 mil lempiras.