Honduras
En Honduras no existen las condiciones para legalizar el aborto.
Así lo dejaron por sentado las autoridades de la Fiscalía de la Mujer, ante la denuncia que el presidente Manuel Zelaya estaría suscribiendo, en nombre del Estado, un acuerdo en el marco de la XVIII Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado, a celebrarse en San Salvador el próximo martes.
Sin embargo, existen leyes internas y tratados internacionales suscritos por Honduras en los que rechazan la practica del aborto.
“La Constitución de la República ya establece que el derecho a la vida es inviolable y habría que analizar los tratados internacionales de los cuales somos países signatarios en los que establecen que estamos obligados a respetar los derechos humanos como el derecho a la vida”, puntualizó la coordinadora de la Fiscalía de la Mujer, Loany Alvarado.
El derecho a la vida es inherente al ser humano desde el momento en que esta persona es concebida.
“No considero que en Honduras prospere una reforma, al implementar el aborto, a legalizarlo; porque tendríamos que reformar la Constitución y qué hacemos con los tratados internacionales.
En lo personal soy respetuosa de la vida de las personas, respetuosa del temor a Dios quien da y quita la vida, en lo personal el aborto es un delito”, precisó la fiscal.
Protesta
Grupos que pertenecen a la Sociedad Civil se apostaron ayer en las afueras de casa presidencial, en protesta por la intención de firmar el documento en el cual según estos organismos se pretende legalizar la practica del aborto.
Marcela Murillo, de la Red de Juventud Democrática, opina que con la firma de este documento se da potestad a los jovenes para que estos “se puedan realizar un aborto sin la obligación de comunicárselo a sus padres”.
La joven explicó que los adolescentes no están lo suficientemente informados para tomar este tipo de decisiones.
Por su parte Alfonso Fortín, representante de la Fundación para la Familia, dijo que la finalidad de este movimiento es evitar que el presidente “cometa el gran error de firmar ese tratado”.
El protestante afirmó que el tema concreto del documento es “legalizar el aborto” o sea, el asesinato de un inocente en el vientre de su madre.