Honduras
La fiebre de la locura de fin de año ha comenzado a “atacar” a los hondureños. Las empresas de transporte interurbano de la ciudad comenzaron a abarrotarse.
El objetivo de cada uno de los viajeros es abordar los buses que los trasladarán a sus lugares de origen, ubicados en los diferentes puntos cardinales del país.
Aunque en muchas de las empresas, las unidades se vuelven casi insuficientes para atender la demanda, los usuarios hacen largas filas y esperan largas horas para reservar un cupo.
Y es que la mayoría de los viajeros aprovecha el feriado de fin de año para estar con sus seres queridos.
Muchos de ellos aseguran que es el período de Navidad y Año Nuevo, uno de los pocos que les permite compartir con sus familiares en el interior del país.
Isabel Pérez es una de las personas que desde hace dos años no viajaba hasta El Paraíso a visitar a sus seres queridos.
El mediodía de ayer abordó juntó a sus tres hijos, el bus que horas más tarde la dejó a pocas cuadras de su destino final.
Con una sonrisa en su rostro dijo que con varias semanas de anticipación se había comunicado con sus familiares y que todos la estaban esperaban con mucha alegría.
Sin descanso
Los últimos días del mes de diciembre se convierten en temporada alta en las empresas de transporte terrestre, por lo que muchas unidades solo llegan a cargar y salen desde Tegucigalpa de regreso a las principales ciudades del país.
Para lograr obtener un boleto, los viajeros tuvieron que llegar desde muy temprano, porque de lo contrario no lograrían un cupo.
Para evitar que los conductores y cobradores sobrecarguen los autobuses, las autoridades de la Dirección Nacional de Tránsito han establecido retenes en los principales ejes carreteros a nivel nacional.