Honduras
Mientras en las mesas de los funcionarios que les mintieron hubo suculentos manjares en Navidad y Año Nuevo, los veteranos de guerra de 1969 aseguran que pasaron “comiéndose las uñas” debido la promesas rotas del Ejecutivo de pagarles sus pensiones atrasadas.
La secretaría de Defensa les adeuda el pago de noviembre y diciembre, además del aumento que debió ser efectivo desde mediados de año.
Los afectados son unos 2,500 ex combatientes que se sacrificaron hace 38 años cuando defendieron el país de la invasión salvadoreña.
La pensión que exigen es de 2,000 lempiras, pero mediante un decreto legislativo, desde mediados de año, pasó a valer 3,400 lempiras, al equipararse al salario mínimo.
¿Y la promesa?
Un grupo de la Asociación de Veteranos de la Guerra de 1969 protestó hace dos meses frente a Casa Presidencial para que se cancelaran las pensiones y hubiera una nivelación.
Se les atendió y se les prometió que habían 20 millones de lempiras disponibles para tal efecto.
El acuerdo fue que el Estados Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas les definiría la fecha para los pagos, pero todo resultó mentira.
“Nos dijeron que no pagarían, pero seguimos esperando; lo bueno es que tenemos salud, porque por lo demás nos quedamos comiendo las uñas”, lamentó Jorge Barahona, vicepresidente de la Asociación de Veteranos.
Hace menos de un mes el ministro de la Presidencia, Enrique Flores Lanza, prometió que en una semana estaría resuelto el problema financiero para honrar la deuda.
Los raro es que el gobierno dice que no tiene dinero para cancelar las pensiones, pero el 24 de diciembre gasto más de un cuarto de millones de lempiras en bonos navideños para periodistas que simpatizan con el presidente de la república, Manuel Zelaya Rosales.