Honduras
La Iglesia Católica inició una jornada de 40 horas de oración y ayuno para pedir a Dios porque en Honduras haya paz, esperanza y solidaridad y que cesen la violencia y el sectarismo político, como los mejores deseos para el 2009.
El evento religioso tuvo lugar en la Catedral Metropolitana de Tegucigalpa y inició a las 5:00 de la mañana del 31 de diciembre con una eucaristía que presidió el cardenal óscar Andrés Rodríguez.
La jornada de oración concluyó ayer 1 de enero a las 9:00 de la noche.
El cardenal Rodríguez ofició el “Te Deum” con el anuncio solemne del año nuevo y la eucaristía para rogar por el bienestar de Honduras en el 2009.
En esta celebración, el ministro religioso oró por la paz e increpó que los humanos “hemos pervertido el sentido de la vida, el mayor don de Dios, convirtiéndola en muerte, en lucha a muerte por la subsistencia”.
Rodríguez imploró la bendición de Jesús, el príncipe de la paz, a la vez que clamó que “para acercarnos a la paz debemos renunciar a nuestra mala voluntad y hacernos el propósito de buena voluntad para volver a la justicia verdadera, el único camino que conduce a la paz con Dios, con la naturaleza, con los demás y con nosotros mismos.
Que el Señor nos bendiga con la paz y nos dé a todos un feliz año 2009”, exclamó el obispo.
Procesión
Como parte de la jornada de oración, Rodríguez presidió una solemne procesión con Jesús Sacramentado la tarde de ayer jueves por las calles de Tegucigalpa, para pedir por la paz en Honduras.
Por su lado, el canciller de la arquidiócesis de Tegucigalpa, sacerdote Carlomagno Núñez, explicó que durante las 40 horas de adoración “hemos puesto ante los pies de Jesús Eucaristía todos nuestros proyectos, propósitos e intenciones, dando gracias al Señor por el año que terminó y pidiendo que el próximo sea mejor para cada uno de los hondureños”.
La costumbre de realizar 40 horas de adoración proviene de hace 70 años.
Durante la jornada, los feligreses acuden a los templos de adoración a poner ante Jesús Eucaristía todas sus ilusiones y a orar por la salud, la paz y el bienestar suyo, el de sus familias y de la nación entera.
Ya no más
En esta ocasión, la iglesia católica hondureña enfatizó en la necesidad de orar porque cesen el secuestro, la violencia, el sectarismo político y la división entre los pueblos, y que a cada uno de nuestros compatriotas se le dé lo que le corresponde.
“Tenemos que crecer en la cultura de la solidaridad, solo así podremos cambiar nuestro país, donde no haya intereses mezquinos”, expresó el sacerdote.
El presbítero dijo que Honduras es un país que ha sido mal administrado por las autoridades gubernamentales, por lo que también pidió a la ciudadanía orar a Jesús Eucaristía para que “haya políticos que de verdad quieran sacar adelante a la nación”.
Campaña solidaria
La Iglesia Católica se unió durante 2008 al clamor de los hondureños por el cese a la violencia, lanzando a mediados del año anterior una campaña mediática y de concienciación en la población para que cesara este flagelo.
“No matarás” era el lema de esta iniciativa que buscaba resaltar uno de los 10 mandamientos por los que se rige la Iglesia.
La campaña buscaba hacer conciencia entre la ciudadanía del precepto bíblico de que únicamente Dios puede dar o quitar la vida.
Asimismo, el catolicismo hondureño ha sido partícipe de diferentes iniciativas sociales que persiguen mejorar la vida de los hondureños.