Honduras
. El país tendrá un 2009 apretado en materia de relaciones internacionales.
Edmundo Orellana ha heredado a Patricia Rodas, la recién nombrada canciller de la república, la búsqueda de soluciones a problemas y la definición de derechos entre Honduras y sus países vecinos.
La lista de propósitos durante este año para la Secretaría de Relaciones Exteriores la podría encabezar la conclusión de la demarcación secundaria de la frontera terrestre entre Honduras y El Salvador, pues es de los proyectos que más próximo está a concretarse y de los más antiguos.
La demarcación entre ambos países es un proceso que comenzó el 11 de septiembre de 1992, o sea hace 16 años, y aún no concluye.
Informaciones ofrecidas recientemente a EL HERALDO por Miguel Tosta Apel, jefe de la Comisión de Demarcación de la Cancillería, revelan que los trabajos podrían concluir a finales de este año. Se estima que aún faltan por demarcar unos diez kilómetros.
A este proceso le seguirá un proyecto de revisión de los mojones colocados entre ambas fronteras, según informó Eduardo Enrique Reina, quien en su momento fue vicecanciller de la república.
Límites marítimos pendientes
Rodas deberá encontrarle respuesta a la conclusión de límites marítimos de Honduras con varios países vecinos.
El que se vislumbra como el más pronto a solucionarse es con Colombia y Nicaragua.
Ambas naciones sostienen un pleito limítrofe en la Corte Internacional de Justicia (CIJ) para definir sus fronteras.
Honduras es parte interesada porque dependiendo de ese fallo, el país sabrá cómo queda su frontera marítima al noreste del meridiano 82 y paralelo 15, coordenadas hasta donde la CIJ delimitó la frontera entre Honduras y Nicaragua el 18 de octubre de 2007.
La delimitación marítima con Cuba es otro proyecto pendiente.
El 19 de octubre de 2007, ambas naciones se disponían a marcar los derechos de cada uno en el Caribe, pero con una decisión de última hora se pospuso la firma de ese tratado.
En el caribe también falta por definir fronteras con Belice, Guatemala y Jamaica, proyectos que apuntan para largo.
En el Golfo de Fonseca está por definir los derechos que tienen Honduras, Nicaragua y El Salvador a partir de la bocana del Golfo, un mandato de la CIJ planteado en el fallo del 11 de septiembre de 1992.
Otro asuntos de vital importancia en la política exterior del país, según algunos líderes de hondureños en Estados Unidos, es saldar la deuda de depuración y mejoramiento de los consulados en ese país.
“Esa es una tarea obligatoria para este año, al igual que pelear por una estadía legal para los tepesianos y los otros hondureños que residen acá... Pero para eso Honduras debe fortalecer sus lazos de amistad con Estados Unidos, su aliado histórico”, señaló Jorge Rivera de Dallas, Texas.