Honduras
Con la guillotina del despido sobre su cabeza, el ministro de Soptravi, Rosario Bonano, llegó ayer a Casa de Gobierno a presentar el informe que le pidió el presidente Manuel Zelaya sobre su gestión.
De este estudio depende que se mantenga en el cargo, según advirtió el gobernante el lunes cuando dio a conocer algunas rotaciones de funcionarios.
Al momento de llegar a Casa Presidencial, Bonano fue abordado por un enjambre de periodistas que lo “bombardearon” con preguntas sobre su futuro en la dependencia.
Bonano se hizo acompañar de varios subalternos de Soptravi para explicar al Presidente las obras de este dependencia en los tres años de gestión.
Manuel Zelaya se ha quejado de que las vías del país son un desastre y que mucha de la culpa es de Rosario Bonano porque ha contratado empresas de “maletín” para el mantenimiento de las carreteras y no cumplen su función.
El funcionario aceptó algunas de las carreteras estaban en mal estado y que sí se había contratado empresas de “maletín” para sus reparaciones.
“Así como hay empresas buenas, hay empresas malas”, justificó.
¿Debe renunciar por dignidad?, se le preguntó, y en tono molesto dijo a los comunicadores: “ustedes me quieren ver afuera”.
La molestia del todavía funcionario se elevó y llegó a decir que así como hay empresas malas también hay periodistas mediocres.
“No me siento ni con un pie afuera ni con un pie adentro”, expresó instantes antes de entrar a la oficina del gobernante.
Unas dos horas después salió y se le hizo la consulta de si el Presidente le había despedido o ratificado.
“Mejor pregúntenle a él (al Presidente)”, respondió.
Se calificó como un excelente funcionario y, contrario a lo que había dicho inicialmente, aseguró que el estado de las carreteras era bueno.
Ayer se dijo que el director de FHIS y del Fondo Vial, César Salgado, sería asignado solo a esta última institución. Al FHIS iría un ex empleado de la entidad, según trascendió.
También se presume que se nombraría a un nuevo director del Infop.