Honduras
La Alternativa Bolivariana de las Américas (Alba) no “iluminará” a todos los grupos populares que han solicitado dinero de esta iniciativa de Venezuela.
Unos 25 gremios de la Comisión de la Alba han pedido fondos para desarrollar unos 18 proyectos, pero están con el dilema de que al momento de sacar la calculadora se dan cuenta de que los recursos del programa no son tan amplios para satisfacerlos a todos, según les notificó el gobierno.
“No hay (tanto dinero), por eso hay que hacer una esquinita (poco) para cada uno”, expresó el dirigente campesino, Rafael Alegría.
“Hay 18 proyectos, pero no se trata de que 18 proyectos se lleven todo el dinero, sino que se racionalice el dinero”, explicó.
Organizaciones campesinas, indígenas, estudiantiles y de vendedores ambulantes son parte de los sectores que han presentado proyectos y que han entrado en cierta discrepancia por posibilidad de que no les toque una “tajada del pastel”.
Honduras firmó su adhesión a la Alba el 25 de agosto de 2005, en un acto en el parqueo frente a Casa Presidencial, al que asistió el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, quien se dedicó a insultar y lanzar vulgaridades contra los hondureños.
Por medio de la Alba, el país ha recibido (en calidad de préstamo y en parte donación) unos 180 millones de dólares que están depositados en una cuenta del Banco Central de Honduras (BCH).
De este capital, 30 millones se destinarán para Banadesa, a fin de financiar la producción.
Otros 100 millones irán para apoyar la construcción de viviendas.
Para asegurar una repartición equitativa, aunque no satisfaga la demanda, ayer se esperaba que el Ejecutivo terminara el reglamento de la Alba, instrumento que definirá los parámetros para el acceso y uso de los recursos.
“Cómo racionalizar esos fondos es lo que hay que hacer y es lo que hay que ver también en el reglamento”.
Alegría dijo que no estaba contento por la demora en la elaboración del reglamento y pidió al Ejecutivo no darle más largas al asunto.
Una vez que el reglamento esté listo será remitido al Congreso Nacional para que la Comisión de Seguimiento de la Alba lo apruebe.
“Lo que nos preocupa es la lentitud que se puede generar en la aprobación de los reglamentos, que avancemos en el tiempo, el tiempo nos come porque la gente tiene muchas expectativas”.
El dinero que se entregue debe tener dos componentes, uno de donación y otro de fondos reembolsables para que se le saque más provecho a la ayuda, propuso Alegría.