Honduras
Por no acatar órdenes superiores, seis empleados fueron despedidos del Programa Nacional de Desarrollo Rural Sostenible (Pronaders).
Tres estaban por acuerdo y tres por contrato.
La separación de los trabajadores provocó que los afectados se tomaran las instalaciones de dicha institución, acusando al director Ramón Chacón Ferrufino de ser “el enemigo número uno de los trabajadores”.
La Bandera Nacional permaneció colocada en las entradas principales por espacio de tres días, sin permitir la entrada de los otros empleados ni de los visitantes.
“La verdad que estas personas fueron contratadas por Roland Valenzuela y se encuentran molestas por la separación del administrador Jefer Montoya y de su esposa, que se desempeñaba como jefe de Presupuesto”, dijo Chacón Ferrufino.
Además de eso, el funcionario aseguró que se vio obligado a separar a las seis personas debido a que estaban obstaculizando el trabajo al grado que uno de ellos no entregaba las llaves de los vehículos que se utilizan para realizar los proyectos en las zonas rurales del país.
Las personas despedidas aseguran que pertenecen al sindicato de trabajadores, pero las autoridades afirman que no están legalmente constituidos, ya que varios de los que firmaron son personas que no están por acuerdo, sino que por contrato.
Chacón Ferrufino manifestó que después de sostener una reunión donde participó Daniel Durón, en representación de la Central General de Trabajadores (CGT) y de la Policía Preventiva, se llegó al acuerdo de reintegrar a las personas que habían sido despedidas.
“Se les dará la oportunidad de seguir trabajando por un período de ocho días y será el Ministerio del Trabajo el que determine si el sindicato está legalmente constituido, porque de lo contrario tendrán que ser separados nuevamente”, finalizó Chacón.
Entre los empleados despedidos que fueron contratados por Roland Valenzuela se encuentran: el auditor interno, Reyniery Cáceres; Isis Velásquez, jefe de Recursos Humanos; Gladys Mejía y Wendy Díaz, asistentes de contabilidad; Manuel Muñoz, jefe de Informática, y uno que solo fue identificado como Jairo y que se desempeñaba como web máster.