Honduras
Ajenos al intento de boicot al inicio de clases por parte de la dirigencia magisterial, decenas de niños acudieron ayer a las aulas.
Con caritas irradiando entusiasmo, curiosidad y hasta un poco de temor, estos pequeños iniciaron su formación educativa.
Luciendo ropa y zapatos nuevos llegaron desde muy tempranas horas de la mañana de la manos de sus padres.
Los besitos de sus progenitores les dieron la confianza para caminar hacia el gran salón.
Un acto cívico en el que entonaron con todo el corazón el Himno Nacional de Honduras, agitando pequeñas banderas, fue la previa al inicio de clases.
Llevaron sus cuadernos nuevos, le sacaron punta al lápiz y allí plasmaron sus primeros letras. Algunas maestras les tenían preparados los implementos para realizar su primer trabajo manual y con mucho orgullo lo exhibían uno al otro.
"Yo voy a estudiar para doctor", "yo quiero ser ingeniero" y "yo maestro" se podía escuchar en los pasillos y aulas de las escuelas donde los pequeños ya, con más confianza, hacían planes para su futuro.
Al final de clases, los pequeños salieron con nuevos amigos, pero sobre todo felices por la nueva experiencia y prometiendo estar de nuevo muy temprano en el ya querido salón de clases.
Al final solo un deseo: que los maestros no les nieguen su derecho a la educación.