Honduras
El Tribunal Supremo Electoral (TSE) aprobará la próxima semana el cronograma que incluye centenares de actividades previas a las elecciones generales que se desarrollarán el 29 de noviembre.
El magistrado Saúl Escobar informó que lo primero que harán será reactivar más de quince comisiones operativas, formadas por funcionarios y empleados de la institución.
Estas comisiones impulsarán una serie de tareas relativas a la capacitación electoral, preparación, custodia y transparencia de la bolsa o maleta electoral, observación nacional y extranjera, elaboración de listados electorales, actualización domiciliaria, división política geográfica y diseño y elaboración de documentos, entre otras.
Convocatoria
El cronograma electoral incluye la convocatoria a elecciones, la cual se hará a finales de mayo.
También se precisará una serie de fechas para la inscripción de planillas por partidos, con la particularidad de que en las generales se podrán inscribir candidaturas independientes.
Quien organice una candidatura independiente deberá demostrar que no participó en las elecciones primarias como candidato de ninguna de las corrientes y que no está vinculado con ninguno de los partidos políticos.
Además, su candidatura -en cualquiera de los tres niveles electivos- deberá estar respaldada con firmas equivalentes al dos por ciento de la última elección general.
Según el presidente del TSE, Augusto Aguilar, las elecciones generales podrían tener un costo aproximado a los 400 millones, aparte de lo que el Congreso Nacional deberá aprobar para el proceso de identificación responsabilizado al Registro Nacional de las Personas (RNP).
Secretario general
El TSE también se prepara para la próxima semana, seguramente el lunes, para que el pleno del TSE nombre al sustituto de Gilberto Ochoa, en la secretaría general.
Ochoa renunció al cargo que ocupó por más de cuatro años para dirigir la Procuraduría General del Ambiente. Aún no se sabe quién sustituirá a este funcionario.
El organismo rector de las justas cívicas quiere que este proceso sea lo más transparente posible, que se presente el menor número de problemas y en ese sentido se propone mandar al Congreso Nacional un anteproyecto de ley encaminado a reformar la Ley Electoral y de las Organizaciones Políticas.
El primer punto que pretenden tocar es el relativo al escrutinio.
Hay un temor generalizado, no solo en el TSE, sino en la misma clase política, de que si el escrutinio se le sigue confiando a las comisiones electorales (tribunales departamentales y locales parta esta ocasión), el proceso podría resultar un fracaso.
Las comisiones departamentales y municipales, con la complacencia de las comisiones electorales nacionales (de ambos partidos), actuaron irresponsablemente durante el escrutinio de las elecciones primarias, especialmente en el nivel de diputados.
Lejos de mandar las actas municipales y departamentales, como lo manda la ley, los políticos rurales se dedicaron a manosear resultados, a presionar a los representantes de mesas y en muchos casos hasta se robaron las actas de cierre en una desenfrenada lucha por ganar posiciones.
Un nueve por ciento de las actas no llegaron a Tegucigalpa.
Esta situación tiene preocupado al TSE, de ahí que el proyecto de ley procura volver al sistema de centralización del escrutinio, eliminando las comisiones o, en todo caso, dándoles otras tareas que no sean las de escrutar.