Honduras
El coronel José Santos Reyes Argueta aseguró ayer no haber cometido ningún delito ligado al tráfico de madera y dijo estar dispuesto a someterse a las investigaciones o a un juzgado para demostrar su inocencia.
El coronel Reyes Argueta se vio envuelto en un nuevo escándalo de tráfico de madera conocido como el “maderazo”, por lo que fue destituido como director de Historia Militar.
En horas de la madrugada del pasado miércoles, efectivos de la policía y fiscalía decomisaron en el sector de Telica, Olancho, un camión cargado con 2,013.2 pies tablares de madera de color.
De acuerdo a la legislación interna está prohibido transportar madera de 9:00 de la noche a 5:00 de la mañana.
En el operativo se detuvo al sargento José Antonio Pérez y el cabo de Infantería Dagoberto Osorio Hernández, quienes conducían el camión del Ejército con placa de registro RHSE 43010, según la Fiscalía asignado al CALFFAA.
Aparte de ser separado del cargo por violentar leyes disciplinarias de las FF AA, Reyes Argueta es investigado por la Fiscalía del Ambiente.
“Soy bien claro, no tengo nada que ver en esa situación”, aseguró Reyes Argueta en Radio Cadena Voces.
Expuso que el proceso de compra de la madera lo hace un comité y su responsabilidad es recibir el producto forestal para elaborar siete puertas y ventanas para el Museo de Historia Militar.
“La decisión que tomó el mando (de separarlo del cargo) es una potestad de hacerlo, yo soy un subordinado al mando, nuestros superiores tendrán la razón porque son nuestros jefes, la realidad que el proceso se está siguiendo en la Fiscalía”, manifestó.
“La considero injusta, yo no he cometido nada, nada, nada, he dicho la verdad, hago las cosas correctas, no se ha violado ningún proceso ni las normas militares”, añadió.
A pesar de ello acepta la destitución porque es disciplinado y para dar transparencia en el proceso investigativo, y dijo estar satisfecho del papel de la Fiscalía del Medio Ambiente.
Argumentos
El oficial compareció el pasado jueves a la Fiscalía a rendir declaración y dejar documentos relacionados con la denuncia. “Me sometí al fuero civil, en ese sentido estoy presentando todas las pruebas a la Fiscalía del Ambiente para desvirtuar el caso porque no hay nada oculto, no hay nada que esconder, esa madera es para actividades del museo específicamente”, aseguró.
En caso de existir culpabilidad en un Juzgado Penal, se tiene luego que acudir a un fuero militar. El coronel cree que se le está juzgando antes de tiempo y tiene sus propios alegatos de defensa.
“El vehículo estaba a las 8:00 de la mañana en Catacamas para comprar y recoger esa madera, tenía problemas mecánicos, el carro se dañó, estuvo en el taller hasta las 3:00, lo repararon, venía de regreso, se volvió a dañar, retrocedió a que lo arreglaran, se vino como a las 4:00, después se volvió a dañar, se vino despacio y lo agarró la noche”, relató.
Expuso que la madera se compró con fondos de una donación para el Estado a la empresa Plantaciones Forestales, de la cual aseguró que está constituida legalmente, aunque no está registrada en el Instituto de Ciencias Forestales.
“La madera fue comprada legalmente, no es de mi propiedad, es del museo, no es un negocio particular ni personal, no le veo cuál es el problema”, manifestó.
Por el decomiso aseguró que tendrá que recuperar el dinero invertido en la madera para no dañar los bienes del Estado.
Para mañana se tiene previsto realizar una inspección en el Museo de Historia Militar.